
Como es típico en este blog, insisto en la relación entre la religiosidad de George W. Bush y sus decisiones políticas. Lo cierto es que no soy el único que ve estos fantasmas, (gracias a Dios). Alguien tan respetable como el ex-canciller aleman Schroder piensa como yo, y reproduzco a continuación el artículo completo aparecido en el diario “20 minutos“:
BERLÍN (Reuters) – El ex canciller alemán Gerhard Schröder ha escrito en un nuevo libro que las frecuentes referencias de George W. Bush a Dios en sus reuniones antes de la guerra de Irak le hicieron recelar de las decisiones políticas del presidente estadounidense.
Schröder escribió en un extracto de sus memorias que Alemania mantuvo su promesa de ’solidaridad ilimitada’ tras los atentados del 11 de septiembre de 2001. Pero el país germano permaneció al margen de Irak, lo que causó una brecha en las relaciones entre ambos países.
El ex mandatario declara en ‘Decisiones: Mi vida en la política’, publicado el domingo por la revista Der Spiegel, que se alarmó por las menciones a Dios de Bush, que le hicieron temer que la religión influyera en sus decisiones.
‘Lo que me preocupó, pese al ambiente relajado de nuestras conversaciones, y hasta cierto grado me hizo escéptico fue lo mucho que quedó patente que este presidente se veía a sí mismo temeroso de Dios y consideraba eso la máxima autoridad’, escribió Schröder.
El ex canciller, un socialdemócrata que abandonó la política tras la derrota de su partido en las elecciones de 2005 después de permanecer siete años en el poder, dijo que no tenía ningún reparo hacia la fe cristiana de Bush pero no puedo evitar temer que la religión era la fuerza que guiaba las decisiones del mandatario norteamericano.
‘Puedo comprender perfectamente si alguien es devoto y se esfuerza por lograr un diálogo con Dios, en este caso una oración. El problema que tengo con esto comienza cuando surge la impresión de que las decisiones políticas son resultado de un diálogo con Dios’.
Schröder dijo que el problema con las decisiones adoptadas en ‘diálogo con Dios’ es que no pueden ser modificadas o negociadas. Bush rompió relaciones con Schröder durante un tiempo después de que cuestionara públicamente la prudencia de invadir Irak como parte de su guerra contra el terrorismo.











