Blog Adventista

31, Agosto, 2008

NUESTRO SALVADOR FUE TENTADO EN TODO COMO LO SOMOS NOSOTROS

Archivado en: natueraleza divina, pruebas, tentacion — johada @ 8:49 pm

“¿O forzará alguien mi fortaleza? Haga conmigo paz; sí haga paz conmigo” (Isa. 27: 5).

Imagina que estás en lugar de Cristo en el desierto. No escuchas ninguna voz humana, sino que te encuentras rodeado por demonios bajo la falsa representación de ángeles del cielo, quienes te plantean del modo más seductor y atractivo una serie de arteras insinuaciones en contra del Señor, como lo hizo antes con nuestros primeros padres. El poder de su sofistería es más engañoso y artero al socavar tu confianza en Dios y destruir tu fe. Mantiene tu mente en constante tensión con el propósito de conseguir una pista de la que pueda sacar ventaja con el fin de atraerte a una controversia, como si leyera tus pensamientos no expresados, así como hizo con Eva.

Él no pudo obtener de Cristo una sola palabra que lo condujera en esta dirección. La expresión, “Escrito está”, fue repetida punto por punto a medida que probó al Señor. Pero de los labios de Cristo sólo salieron sus propias palabras que había inspirado a los santos hombres del pasado… En la gran escena del conflicto de nuestro Señor en el desierto, aparentemente bajo el poder de Satanás y sus ángeles, ¿era él capaz, en su naturaleza humana, de ceder a estas tentaciones?…

Como Dios que era, no podía ser tentado; pero como hombre, podía serlo y con mucha fuerza, y podía ceder a las tentaciones. Su naturaleza humana pasó por la misma prueba por la cual pasaron Adán y Eva. Su naturaleza [de Cristo] humana era creada; ni aun poseía las facultades de los ángeles. Era humana, idéntica a la nuestra. Estaba pasando por el terreno donde Adán cayó. Él estaba en el lugar donde, si resistía la prueba en favor de la raza caída, redimiría en nuestra propia humanidad la caída y el fracaso desgraciados de Adán.

Él tenía un cuerpo humano y una mente humana. Él era hueso de nuestro hueso y carne de nuestra carne… Estuvo sujeto a la pobreza desde el mismo momento en que entró en el mundo. Estuvo bajo los chascos y las pruebas en su propio hogar, entre sus hermanos. No estaba rodeado, como en las cortes celestiales, de caracteres puros y hermosos. Estuvo rodeado de dificultades. Vino a nuestro mundo a mantener un carácter puro e impecable, y a refutar la mentira de Satanás de que no era posible que los seres humanos guardaran la ley de Dios…

Si llegamos a ser partícipes de la naturaleza divina podemos ser puros, santos e inmaculados. La Deidad no se hizo humana, ni lo humano se hizo divino por la unión de estas dos naturalezas. Cristo no poseía la misma deslealtad pecaminosa, corrupta y caída que nosotros poseemos, pues entonces él no podría haber sido una ofrenda perfecta (Manuscrito 94, 1893).

E. G. White

30, Agosto, 2008

El Engaño Maestro de Satanás (y VI)

Archivado en: Biblia, Espiritual, OVNIS, Señales del Fin, articulos seriados — johada @ 8:28 pm

29, Agosto, 2008

RESTÁURANOS

Archivado en: Conversion, amistad, relaciones, segunda oportunidad — johada @ 8:47 pm

Oh Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos. Sal. 80:7.

El otro día hablé con el hijo de un empresario de éxito. Hijo único, tenía todo para continuar haciendo crecer la empresa del padre. Pero, lamentablemente, se juntó con las personas equivocadas y terminó prisionero de las drogas.

El hombre tenía cuarenta años. Ya no era joven, y mirando hacia atrás, decía: “Fueron más de veinte años de mi vida tirados a la basura”.

Pero un día se encontró con Jesús. Era el último recurso y se aferró a él con las fuerzas que todavía le quedaban. Hoy, cuesta creer en la transformación operada en la vida de este joven. Volvió a los estudios y comenzó a trabajar en la empresa del padre.

A eso, exactamente, se refiere la súplica del salmista hoy: “Restáuranos”. Restaurar es arreglar lo que está destruido. Muchas veces, restaurar es “hacer de nuevo”. Tú tomas un jarrón hecho añicos y lo reconstruyes pedazo a pedazo, de modo que nadie nota que un día estaba roto. Pero el salmista va más allá. Él dice: “Haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos”.

El hombre de nuestra historia, me contaba que mientras estaba prisionero en las garras del vicio, tenía vergüenza de mirar la cara de sus padres. El padre le decía: “¿Por qué, hijo, si nunca te dejé de amar, a pesar de todo lo que hacías?” Y el hijo responde: “Me sentía sucio, indigno y por eso desaparecía durante meses”.

Así es el sentimiento de culpa. Dios nunca abandona al hijo rebelde. Nunca “esconde su rostro”, pero el pecado crea en el ser humano tal sentimiento de culpa que él cree que Dios está enojado.

Si por algún motivo, tú fuiste herido por algún dardo envenenado del pecado, no tengas miedo ni vergüenza de ir al Padre celestial. Él está con los brazos abiertos dispuesto a recibirte.

El salmista apela hoy al Señor de los ejércitos. En hebreo, el nombre de Dios en este versículo es Jehová. Este nombre denota todo el poder controlador de los cielos y de la tierra. Todo ese poder está disponible para ser usado en tu favor, para restaurar lo que parece humanamente imposible de ser restaurado.

Clama hoy en tu corazón: “Oh Dios de los ejércitos, restáuranos; haz resplandecer tu rostro, y seremos salvos”.

Pr. Alejandro Bullón

Lección 10 Para el 6 de septiembre de 2008: Mujeres en misión

Archivado en: 2008 3 trimestre, mujeres en la Biblia — johada @ 8:31 pm

Sábado 30 de agosto

LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Lucas 8:41-55; Juan 4:1-40; Hechos 16:14-16; 18:1-3, 24-28; Romanos 16:3-5.

PARA MEMORIZAR:
“Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; mas aquel a quien se le perdona poco, poco ama” (Luc. 7:47).

PENSAMIENTO CLAVE:
Aunque las mujeres a menudo ocupan lugares secundarios, el Nuevo Testamento las muestra grandemente involucradas en hacer avanzar la misión de la iglesia.

Las mujeres ocupan sitios clave en la historia bíblica. Incluyen reinas buenas y malas, criadas justas, madres que oran, grandes líderes, esposas influyentes, colaboradoras generosas, prostitutas, profetas, diaconisas, huéspedes atentas, y fieles sostenedoras y amigas de Jesús.
En las historias de Ester y Débora, las mujeres ocupan el centro del escenario. A lo largo de toda la Biblia, podemos ver cómo mujeres con una misión han ayudado a hacer avanzar el Reino de los cielos de muchas maneras.

En el Nuevo Testamento vemos ejemplos de cómo Jesús trató con las mujeres. Al mismo tiempo, muchas mujeres siguieron a Jesús y lo sostuvieron financieramente (Luc. 8:1-3), y lo ayudaron a atender sus necesidades (Mar. 15:41). Jesús específicamente ministró a mujeres en diversas ocasiones. Cuando muchos de sus discípulos abandonaron a Jesús en su muerte, las mujeres permanecieron fieles y se quedaron con él hasta la cruz. Las primeras que testificaron de su resurrección fueron mujeres.

Domingo 31 de agosto: ROMPIENDO LAS REGLAS

En la sociedad en la que vivió y actuó Jesús, las mujeres mayormente se mantenían fuera de la vida pública. En la adoración en sábado, apenas eran espectadoras, no participantes. Como los gentiles, las mujeres tenían una parte asignada en el patio exterior de la sinagoga, y no podían avanzar más allá. Era significativo que este lugar estuviera debajo del atrio para los hombres.

En público, estaba limitado lo que los hombres podían hablar con una mujer, aun con sus esposas. A las mujeres no se les permitía estudiar la Torah; de hecho, ni siquiera se les permitía tocar las Escrituras, no fuera que las contaminaran.

Jesús enfocó el tema desde otro ángulo. Las mujeres eran hijas amadas, así como los hombres. Su muerte las cubrió del mismo modo que a cualquier hombre.

Aunque los rabíes de ese tiempo no podían enseñar a mujeres, Jesús lo hizo con alegría. En una ocasión, María, la hermana de Lázaro, se sentó a sus pies como una alumna (Luc. 10:38-42).

El prejuicio contra las mujeres incluía todos los aspectos de la vida. Los hombres podían divorciarse de las mujeres, aun por las ofensas más triviales, pero a las mujeres no se les permitía divorciarse de los hombres, aun por las ofensas más graves. Jesús tuvo palabras fuertes para decir en cuanto a la práctica corriente del divorcio, que trataba a las mujeres como
si fueran objetos pertenecientes a los hombres (Mat. 19:3-8).

En el espacio de dos capítulos en Lucas, Jesús quebranta las leyes con respecto al contacto con mujeres ceremonialmente impuras. Él tocó a una niña muerta y la restauró a la vida (Luc. 8:41, 42, 49-55); permitió que una mujer con hemorragia lo tocara (Luc. 8:43-48); y permitió que una mujer de mala reputación le lavara los pies (Luc. 7:37-39). Lee cada uno de estos informes. ¿Qué principio crees que llevó a Jesús a quebrantar estas reglas? ¿De qué modo estos principios son aplicables hoy?

Mientras estuvo sobre la tierra, Jesús quebró barreras terrenales, humanas. Como dijo el apóstol Pablo: “Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús” (Gál. 3:28).

¿Qué clase de prejuicios todavía tienes contra cualquier grupo? ¿Cómo puedes reconocer tales prejuicios? Pero, más importante, ¿por qué debes vencerlos?

Lunes 1º de septiembre: LA MUJER JUNTO AL POZO – Parte 1

La división entre judíos y samaritanos era prolongada y amarga (para conocer sus raíces históricas, ver 2 Reyes 17:24-41). Cuando los exiliados regresaron de Babilonia e intentaron reconstruir el Templo y los muros de Jerusalén, los samaritanos trataron de detener su trabajo (ver Esd. 4:7-22; Neh. 4:1-5). Incidentes como este, así como la disputa sobre el verdadero lugar para el Templo, promovieron el odio entre ambos grupos. En una ocasión, un grupo de personas trató de insultar a Jesús, llamándolo poseído por demonios y samaritano (Juan 8:48).

La ruta más directa y rápida entre Jerusalén, en el sur; y Galilea, en el norte, pasaba por Samaria. Sin embargo, cuando rechazaban ese viaje, la gente a menudo hacía un desvío alrededor de la provincia de Samaria, a pesar de que la distancia era mucho más larga, a fin de evitar a sus antiguos y amargos enemigos.

Busca los siguientes versículos en Lucas. ¿Qué revelan acerca de la actitud de Jesús hacia los samaritanos? ¿Qué debería decirnos esto acerca de cuál tendría que ser nuestra actitud hacia los que tradicionalmente son despreciados por nuestra propia cultura? Lucas 9:51-56; 10:30-37; 17:11-19.

En más de una ocasión los escritores de los evangelios muestran a Jesús viajando directamente a través de Samaria. Una vez en su camino de Judea a Galilea, se detuvo en la aldea samaritana de Sicar, el lugar en el que estaba el pozo de Jacob y cerca del monte Gerizim, el lugar santo para los samaritanos, el sitio de su templo. Aquí tuvo el diálogo famoso no solo con un samaritano, sino con una mujer samaritana (ver Juan 4).

Para gran sorpresa de la mujer, él le pidió que sacara agua para que él bebiera. El pedido la extrañó, porque Jesús era judío y ella era samaritana y, además, mujer.

Mientras Jesús habló con esta mujer, quebró varios tabúes culturales. El apóstol Juan dice que cuando él y los otros discípulos regresaron, “se maravillaron de que hablaba con una mujer” (Juan 4:27). No era considerado como apropiado que un hombre, aun un maestro religioso,
fuera visto hablando con una mujer en público y, peor todavía, con una mujer samaritana.

Jesús no permitió que las costumbres sociales interfirieran con su misión. ¿Cómo podemos alcanzar el equilibrio entre no ofender socialmente a nadie y, sin embargo, hacer lo que es correcto?

Martes 2 de septiembre: LA MUJER JUNTO AL POZO – Parte 2

Lee, en Juan 4:1 al 40, el encuentro de Cristo con la mujer. ¿De qué manera conectó Jesús la vida diaria y las circunstancias de ella con la verdad espiritual que él quería compartir con la mujer? Es decir, ¿cómo pudo conectarse con las necesidades espirituales de ella?
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La mujer se entusiasmó tanto con lo que había visto y oído que volvió rápidamente a su aldea, sin siquiera molestarse en llevar su vasija de agua (Juan 4:28). Ella se había encontrado con el Mesías, y sencillamente tenía que compartir la noticia con otros.

La primera parte de su testimonio era una invitación para que ellos mismos se encontraran con el Hombre que sabía toda la historia de su vida (vers. 29). Aquí hay una verdad sencilla pero clásica acerca de la testificación. Nuestra misión no es convertir a la gente. Nuestra tarea es sembrar la semilla y llevar a la gente a Jesús. De allí, el Espíritu Santo se encarga de la conversión. La gente, más tarde, testificó después de encontrarse con Jesús: “Ya no creemos solamente por tu dicho, porque nosotros mismos hemos oído, y sabemos que verdaderamente éste es el Salvador del mundo, el Cristo” (vers. 42).

La segunda parte de su testimonio es una pregunta: “¿No será éste el Cristo?” (vers. 29). La forma en que esta pregunta está estructurada en el griego sugiere que la mujer está suponiendo que la respuesta es negativa. De este modo, su pregunta es, literalmente: “¿Este no podría ser el Mesías, verdad?”, o “¿Este no es el Cristo, verdad?”

Tal vez la mujer todavía no estaba ciento por ciento segura acerca de si Jesús era el Mesías o, más probablemente, ella estaba dando la noticia suavemente a la gente que podría haber sido hostil a ella por hacer esa afirmación.

Aunque se podrían obtener muchas lecciones de este informe, una de ellas, e importante, es que al hacer esto Jesús claramente quebró la tradición de su tiempo, testificando no solo a una mujer, sino también a una samaritana; pero, entonces, usó a esta mujer para ser una mensajera
y evangelista para comunicar el evangelio.

Jesús usó a una samaritana, una mujer, que difícilmente era modelo de conducta moral, para ser su testigo. Es como si a propósito hubiera sido contra cada tabú y prejuicio de su tiempo. ¿Qué lección deberíamos obtener de esto para nosotros mismos acerca de quién está calificado y quién no para trabajar por el Señor?

Miércoles 3 de septiembre: LAS MUJERES EN LA IGLESIA PRIMITIVAVA

A través del libro de los Hechos y de las epístolas de Pablo, las mujeres se mencionan desempeñando un papel en la iglesia primitiva. Los primeros cristianos no adoraban en iglesias sino que, en cambio, se reunían en el hogar de la gente, a menudo alrededor de la mesa de comer.

Muchos de estos hogares eran propiedad de mujeres tales como Lidia, una mujer de negocios que vendía telas de púrpura. Pablo, Silas, Timoteo y Lucas se encontraron con ella en Filipo de Macedonia, cuando adoraba en sábado con un grupo de mujeres reunidas junto al río.

Lee Hechos 16:14 al 16. ¿En qué se ocupaba Lidia? ¿Qué le rogó a Pablo que hiciera?
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Qué historia magnífica yace detrás de estas pocas palabras. En dos oraciones, Lidia acepta a Jesús, testifica acerca de sus creencias recién encontradas a toda su casa, es bautizada con su familia y abre su casa a los apóstoles. Lida es la primera conversa que se registra en Europa, y su hogar constituye la base desde la cual los apóstoles ministraron en esa área.

Lee Hechos 18:1 al 3, 24 al 28; Romanos 16:3 al 5; 1 Corintios 16:19. En estos varios textos, ¿qué se nos dice acerca de cómo el Señor pudo usar a Priscila en el ministerio?
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Después de pasar algún tiempo en Corinto, Pablo viajó a Siria, acompañado por Priscila y Aquila, y los dejó en Éfeso. Aquí, Priscila y Aquila abrieron su casa a un judío llamado Apolos y le enseñaron acerca de Jesús (Hech. 18:24-26). Apolos, más tarde, fue de gran ayuda para la iglesia en Acaya (vers. 27, 28).

Considera de nuevo Romanos 16:3 al 5. Pablo está expresando gratitud tanto a Priscila como a su esposo. Ella, obviamente, ocupaba un lugar importante, que Pablo deseaba reconocer. ¿Cómo podemos ser más sensibles al apoyar a las mujeres en cualquier lugar en el que actúen?

Jueves 4 de septiembre: “OS RECOMIENDO… A FEBE”

Aunque limitadas por las costumbres y las expectativas sociales, muchas mujeres en la iglesia cristiana primitiva se distinguieron mediante vidas de servicio. La Biblia raramente da muchos detalles, pero es claro que las mujeres desarrollaron un papel activo en la misión de la iglesia.

Lee Romanos 16:1 y 2. ¿Qué principio importante podemos obtener de este breve texto?
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Al escribir a la iglesia en Roma, Pablo les recomienda a una mujer llamada Febe, a quien se refiere como “nuestra hermana” (Rom. 16:1). Febe pertenecía a la iglesia en Cencrea, un puerto a pocos kilómetros de la ciudad de Corinto.

Pablo describe a Febe como “diaconisa de la iglesia en Cencrea” (vers. 1). Pablo usa a menudo la palabra griega diákonos, que con frecuencia se traduce como “siervo” y también como “diácono”. El significado es que Febe era alguien que servía a la iglesia. Pablo sigue diciendo:
“Ella ha ayudado a muchos, y a mí mismo” (vers. 2).

Muchas otras mujeres en el Nuevo Testamento son conocidas por sus buenas obras. Busca los siguientes textos. ¿Qué podemos encontrar en ellos, y los que hemos visto, acerca de los diversos cargos que las mujeres tuvieron en los primeros días del cristianismo? Hech. 9:36; Rom. 16:7, 12; Fil. 4:2, 3; File. 2.
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No solo desempeñaron cargos importantes detrás del escenario, en sostener a la iglesia primitiva; también parece que muchas fueron líderes en las primeras líneas de la obra de compartir las buenas noticias. Sin duda, en la terminación de la obra del evangelio, en la obra de esparcir el mensaje de los tres ángeles a “toda nación, tribu, lengua y pueblo” (Apoc. 14:6), Las mujeres seguirán teniendo un lugar importante.

Seas hombre o mujer, ¿cuál es la mejor manera en que puedes utilizar tus dones en la obra del ministerio y de la misión?

Viernes 5 de septiembre

PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
“Tan pronto como halló al Salvador, la mujer samaritana que habló con Jesús, junto al pozo de Jacob, trajo a otros a él. Así dio pruebas de ser una misionera más eficaz que los propios discípulos. Ellos no vieron en Samaria indicios de que fuera un campo alentador. Fijaban sus pensamientos en una gran obra futura, y no vieron que en derredor de sí había una mies que segar. Pero, por medio de la mujer a quien ellos despreciaron, toda una ciudad llegó a oír de Jesús” (MC 69, 70).

“El Señor tiene una obra que hacer para las mujeres así como para los hombres. Ellos pueden realizar una buena obra para Dios, si primero aprenden en la escuela de Cristo la preciosa y muy importante lección de la mansedumbre. Deben no solo llevar el nombre de Cristo, sino también poseer su espíritu”.–E. G. de White, NPUG, 4 de diciembre de 1907.

PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. En algunas partes del mundo, las mujeres rara vez desempeñan cargos de liderazgo en la iglesia. Esto a menudo se considera solo un problema cultural; otros lo ven como un problema moral. ¿Cuándo las costumbres y los problemas culturales llegan a ser problemas morales?

2. Elena de White declara que la mujer junto al pozo demostró ser una misionera más efectiva que los discípulos de Jesús. ¿Cuáles son los puntos fuertes que las mujeres pueden usar en la misión de la iglesia? Sin entrar en el problema controvertido de la ordenación de la mujer, ¿de qué modo podemos afirmar y usar a las mujeres que son parte de nuestro movimiento y mensaje?

3. Como clase, conversen acerca de Jesús y la mujer samaritana. Tomen la historia, y pónganla en la propia cultura y el contexto de ustedes. Imagínense a Jesús ministrando tan fácilmente a alguien despreciada y odiada por la propia cultura, alguien a quien muchas personas ni siquiera le hablarían. ¿Qué pueden aprender de este ejercicio acerca de lo que realmente significa cumplir la comisión del evangelio?

Resumen:
En todo el Nuevo Testamento, las mujeres aparecen con frecuencia en lugares secundarios. Sin embargo, Jesús y el apóstol Pablo a menudo alabaron a las mujeres por sus actos de amor y misericordia, y por ayudar al progreso de la misión de la iglesia.

28, Agosto, 2008

AFANADO POR ESTAR EN TERRENO VENTAJOSO

Archivado en: amistad, relaciones — johada @ 8:42 pm

“Acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo” (1 Tes. 1:3).

A partir de la instrucción que se nos ha dado en el Antiguo y Nuevo Testamentos, el Señor espera que hayamos aprendido que ni nosotros ni las personas con las que estamos relacionados, hemos de establecer una relación estrecha con quienes sean depravados e inmorales, corrompidos en pensamientos, palabras y acciones. Si obreros carentes de experiencia llegan a establecer una estrecha relación con esta clase de personas, corren el riesgo, por la contemplación, de ser transformados a la imagen de aquéllos, y así rebajan la norma de santidad y de verdad. El gran peligro es que la corrupción ya no sea vista en toda su vileza por aquellos que tienen un mensaje de reforma y que la verdad se confunda con lo común y lo banal…

La diferencia entre una persona buena y una mala no siempre la causa una disposición natural bondadosa. La bondad es el resultado del poder divino transformando a la naturaleza humana. Al creer en Cristo la especie caída y redimida puede llegar a obtener la fe que obra por el amor y purifica al alma de toda contaminación. Entonces se manifiestan los atributos de la semejanza de Cristo, pues por la contemplación de Cristo las personas llegan a ser transformadas a su misma imagen, de gloria en gloria, de carácter en carácter..

No es necesario que los hombres y las mujeres se degraden con las impías asociaciones de la comunidad que los rodea. Aquellas personas que se sientan presionadas por circunstancias que están más allá de su control, para que estén donde se manifiesta, profunda y marcadamente, la maldad deben recordar que Dios y sus ángeles están con ellos. La única seguridad que ellos tendrán estará en fijar sus ojos en Jesús, el Autor y Consumador de la fe. Es posible que sus padres, sus madres, sus hermanos y hermanas estén del lado del enemigo, pero ellos tendrán la certeza de que serán guardados por el Señor. Es posible que el hecho de permanecer en la verdad les cueste la vida, pero ellos alcanzarán la salvación mientras que los impíos serán destruidos…

[Enoc] no puso su morada entre los impíos. No se estableció en [alguna] Sodoma pensando salvarla. Se ubicó junto con su familia donde la atmósfera fuera lo más pura posible. De ese lugar, a veces iba a los habitantes del mundo con su mensaje recibido de Dios. Le era penosa cada visita que hacía al mundo. Veía y entendía algo de la lepra del pecado. Después de proclamar su mensaje, siempre llevaba de vuelta consigo hasta su lugar de retiro a los que habían recibido la amonestación. Algunos de ellos llegaron a ser vencedores y murieron antes que viniera el diluvio. Pero otros habían vivido por tanto tiempo rodeados por la corruptora influencia del pecado, que no podían soportar la rectitud. Estos no retuvieron la pureza de la fe, sino que regresaron a sus antiguas prácticas y costumbres (Manuscrito 42, 1900).

E. G. White

27, Agosto, 2008

¿LIBERTAD O DESTRUCCIÓN?

Archivado en: liberacion, libertad — johada @ 8:38 pm

El hipócrita con la boca daña a su prójimo; mas los justos son librados con la sabiduría. Prov. 11:9.

En el proverbio de hoy, Salomón contrasta la libertad de los justos con la destrucción que los impíos provocan.

Este contraste no tiene sentido. Porque la libertad no contrasta con la destrucción, sino con la esclavitud. ¿Cuál es, entonces, el mensaje subyacente en la aparente incoherencia de este contraste?

Salomón afirma que “los justos son librados con la sabiduría”, es decir, con el conocimiento. El conocimiento nos libra de la ignorancia, de la mediocridad y de la superficialidad. Pero el sabio no está hablando aquí simplemente del conocimiento intelectual, sino del conocimiento de Dios, que nos liberta de los traumas y complejos que destruyen la vida.

El hipócrita, como el impío, desconoce a Dios, y por este hecho es un esclavo de sus propias pasiones y temores. Es una bolsa llena de complejos, y para librarse de ellos, trata de destruir a otras personas. El instrumento que usa es la palabra. Habla mal de los otros para proyectarse él. Cree inconscientemente que denigrando la imagen ajena podrá llamar la atención sobre sí mismo. El impío vive ansioso por ser el centro de las atracciones. Se alimenta de los elogios y aplausos. Se nutre del comentario positivo de su persona, por tanto, necesita estar siempre en primer plano.

El único lugar donde una persona puede conocerse y aceptarse es ir ame los pies del Salvador. Ante el Señor Jesús no hay manera de aparentar, ni fingir, ni disfrazar. Él conoce los pensamientos más íntimos y las intenciones más ocultas. Él te acepta y te quita la culpa, borra el pecado, te perdona y te da una nueva oportunidad. Jesús libra y perdona. Por primera vez tú estás en condiciones de aceptarte y convivir con la realidad, sin aparentar, sin tratar de destruir a los demás.

¿Sientes un extraño dolor en el corazón cuando otros crecen? La victoria de los otros, ¿te deja un sabor amargo en tu boca? ¿Te preguntas muchas veces a ti mismo el porqué de ese sentimiento y no encuentras explicación?

Acude hoy a Jesús, entrégale tu corazón, confiésale tus temores, déjalo entrar en la recámara secreta de tu mundo interior y sentirás paz. Solo entonces percibirás que tu vida se torna un manantial de bendiciones para los demás, y recuerda: “El hipócrita con la boca daña a su prójimo; mas los justos son librados con la sabiduría”.

Pr. Alejandro Bullón

El Engaño Maestro de Satanás (V)

Archivado en: Biblia, Espiritual, OVNIS, Señales del Fin, articulos seriados — johada @ 8:22 pm

¿"Made in China o "Made in Heaven"?

Archivado en: Espiritual, articulos seriados — johada @ 9:03 am
Esta mañana he podido leer en un brazalete luminoso de mi hija la siguiente frase: “Made in China”. Seguro que te suena familiar porque seguramente tienes algún objeto que ha sido fabricado en China. Como los Juegos Olímpicos de este año, un porcentaje muy elevado de las cosas que tenemos en casa han sido hechas en China.
China es el país más poblado del mundo. Estadísticas de 2004 decían que este país contaba con 1300 millones de habitantes y se prevé que en el 2043 lleguen a los 1550 millones. Mi padre alguna vez había dicho: “Cuando los chinos despierten…” Bien, no sé si los chinos han despertado del todo, pero lo cierto es que dormidos no están. La invasión comercial china es un hecho real y virtual. Real por la cantidad de restaurantes chinos y tiendas de ropa y otros enseres que pululan por todo el estado español y me imagino que por todo el mundo, y virtual porque el chino mandarín es el segundo idioma más utilizado en la web después del inglés.

Pero la frase “Made in China” indica algo más que el lugar de fabricación y procedencia de un objeto. “Made in China” indica, fundamentalmente, que el objeto, sea cual sea, ha sido fabricado por un ser humano (o por una maquina, quizás “made in china” también, que finalmente es manipulada por un ser humano). El ser humano, racional e inteligente, es capaz de crear. Hemos creado de todo para mejorar nuestra calidad de vida. Y el esplendor de esta era de invención y de su consecuente creación sin precedentes en el mundo postdiluviano empezó a principios del siglo XX. Los avances en el mundo de la medicina y la tecnología han ido in crescendo. Si hay algo que caracteriza al ser humano es la facultad de hacer cosas.

Pero de todas las cosas que el ser humano puede hacer, sea chino o inglés, americano o portugués, hay una que no puede hacer: salvarse a sí mismo. La salvación no puede ser hecha por ningún ser humano. La salvación no es “Made in World”, porque la salvación es divina, celestial, “Made in Heaven”. La salvación es Jesús.

Es cierto que Jesús dijo que “la salvación viene de los judíos” (Juan 4:22), y que el acto salvífico por excelencia fue consumado en este mundo. Pero Jesús antes de encarnarse era divino, lo continuo siendo durante su encarnación y lo seguirá siendo por toda la eternidad. La salvación no fue la obra del pueblo judío, más bien el pueblo judío fue el depositario inicial y el receptor primario de ese plan de salvación celestial ideado y hecho en el cielo. Es en ese sentido que hay que entender las palabras de Jesús.

No podemos salvarnos a nosotros mismos. No podemos obrar nuestra propia salvación. No podemos añadir ni quitar nada de lo que Jesús realizó en la cruz por todo ser humano. El hombre no se salva por hacer cosas sino por creer en Alguien, en Jesús. Por tanto, lo único que Dios nos pide hacer es creer en Cristo y luego que colaboremos con Él, ya que esto es lo único que sí podemos hacer.

Pero esto es algo que nunca haré (creer en Jesús y colaborar con Dios en mi salvación), a menos que Dios me haga consciente de una verdad: La salvación no es “Made in China” ni “Made in Me”. La salvación es “Made in Heaven”. La consecuencia natural e inevitable de esta verdad nos llevará a aceptar el amor divino salvador, así como todo el consejo de Dios para mi vida, y espero y deseo que para la tuya también.

26, Agosto, 2008

UNA SOCIEDAD BENDECIDA

Archivado en: fidelidad — johada @ 8:35 pm

Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero. . . Y vio su amo que Jehová estaba con el, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. (Gén. 39: 2, 3).

Al llegar a Egipto, José fue vendido a Potifar, jefe de la guardia real, a cuyo servicio permaneció durante diez años. Allí estuvo expuesto a tentaciones extraordinarias. Estaba en medio de la idolatría. La adoración de dioses falsos estaba rodeada de toda la pompa de la realeza, sostenida por la riqueza y la cultura de la nación más altamente civilizada de aquel entonces. No obstante, José conservó su sencillez y fidelidad a Dios. Las escenas y la seducción del vicio le circundaban por todas partes, pero él permaneció como quien no veía ni oía. No permitió que sus pensamientos se detuvieran en asuntos prohibidos. El deseo de ganarse el favor de los egipcios no pudo inducirle a ocultar sus principios. Si hubiera tratado de hacer esto, habría sido vencido por la tentación; pero no se avergonzó de la religión de sus padres, y no hizo ningún esfuerzo por esconder el hecho de que adoraba a Jehová. . . La confianza de Potifar en José aumentaba diariamente, y por fin le ascendió a mayordomo, con dominio completo sobre todas sus posesiones. . .

La notable prosperidad que acompañaba a todo lo que se encargara a José no era resultado de un milagro directo, sino que su industria, su interés y su energía fueron coronados con la bendición divina. José atribuyó su éxito al favor de Dios, y hasta su amo idólatra aceptó eso como el secreto de su sin igual prosperidad. Sin embargo, sin sus esfuerzos constantes y bien dirigidos, nunca habría podido alcanzar tal éxito. Dios fue glorificado por la fidelidad de su siervo. Era el propósito divino que por la pureza y la rectitud, el creyente en Dios apareciera en marcado contraste con los idólatras, para que así la luz de la gracia celestial brillase en medio de las tinieblas del paganismo.

La dulzura y la fidelidad de José cautivaron el corazón del jefe de la guardia real, que llegó a considerarlo más como un hijo que como un esclavo. El joven entró en contacto con hombres de alta posición y de sabiduría, y adquirió conocimientos de las ciencias, los idiomas y los negocios; educación necesaria para quien sería más tarde primer ministro de Egipto (Patriarcas y Profetas, págs. 215-216).

E. G. White

25, Agosto, 2008

NO DESISTAS

Archivado en: rechazo, ánimo — johada @ 8:32 pm

La piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo. Sal 118:22.

¿Fuiste rechazado alguna vez? Duele, ¿verdad? El ser humano no fue creado para ser una isla. Todos tenemos la necesidad básica de ser aceptados. Es parte de nuestra naturaleza. Nadie es feliz cuando es excluido.

Pero vivimos en un mundo que selecciona todo. Tú buscas un empleo y tienes que competir con otros, y la mayoría de los postulantes es rechazado. No todos aprueban en un examen. No todos consiguen la visa de entrada a un país. Centenares de señoritas participan del concurso, pero solo una es escogida como la vencedora. De una u otra manera, todos sentiremos alguna vez el dolor del rechazo.

En el versículo de hoy se hace referencia a la manera cruel como fue rechazado el mismo Señor Jesús. El apóstol Juan dice que “a lo suyo vino, y los suyos no le recibieron”.* Y eso que él vino para salvar a la humanidad. Es como si tú llegaras al hogar de una familia endeudada llevándole el dinero que necesita para pagar su deuda, y los miembros de aquella familia, en vez de recibirte con los brazos abiertos, te apedrearan.

Sin embargo, el pensamiento central del texto de hoy no es el rechazo de Jesús, sino el resultado de dicho rechazo. El Salvador del mundo tenía un propósito en la mente y en el corazón. Había venido para salvar a la humanidad y nada, ni nadie, conseguiría hacerlo desistir de su propósito.

Cuando tú y yo enfrentamos el rechazo, nos sentimos tentados a caer en el desánimo. Jesús fue hasta las últimas consecuencias. Murió clavado en la cruz como un criminal. Pero su muerte no fue el punto final de su historia. Resucitó victorioso y llegó a ser “la piedra angular” del cristianismo. Alcanzó el objetivo, a pesar del rechazo.

¿Por qué desanimarte, con ganas de desistir o huir, solo porque alguien te dijo “no”? ¿Cuál es el propósito de tu existencia? ¿Tienes bien claro en tu mente, por qué y para qué viniste al mundo?

Haz de este día un día de victoria. Levanta la cabeza y clama al Señor, y renace de las cenizas. Tú verás que las personas que te rechazaron se lamentarán y te volverán a llamar, porque “la piedra que desecharon los edificadores ha venido a ser cabeza del ángulo”.

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* Juan 1:11.

Pr. Alejandro Bullón

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