Blog Adventista

19, Marzo, 2009

¡NO RETROCEDAS!

Archivado en: esperanza, pereza — johada @ 9:55 pm

Codicia el impío la red de los malvados; mas la raíz de los justos dará fruto. Prov. 12:12.

La versión de la Biblia en portugués dice en forma más enfática: “El perverso quiere vivir de lo que cazan los malos, pero la raíz de los justos produce fruto”. Para entender el mensaje de hoy es preciso recordar que en la Biblia, el hombre justo es aquel que busca compañerismo diario con Jesús y sigue sus consejos. Jesús es la persona Justicia. Separado de él nadie puede ser justo. Aquel que escoge sus propios caminos y vive sin tomar en cuenta los consejos divinos, es llamado perverso. Perversión es la distorsión del bien. La persona puede pensar que está siguiendo el bien y, no obstante, pervirtió el camino.

Según la declaración de Salomón, el perverso “quiere vivir de lo que los otros cazan”. Es decir, ambiciona, desea, sueña con las cosas listas. No está dispuesto a pagar el precio, ignora que el éxito es un proceso, y no una meta. Tú eres feliz mientras creces, no porque ya llegaste allá.

Ninguna victoria auténtica y prefabricada, ningún éxito real es el resultado de una fórmula mágica. El perverso prefiere seguir el camino fácil. Quiere la caza lista. De algún modo consigue dinero, confort, un buen auto y una buena casa. Si es posible comprar conciencias, es fácil pagar el precio.

El camino de los justos es diferente. El texto dice: “la raíz de los justos dará fruto”. Planta hoy un retoño de naranjo y observa. Tarda en progresar: Desde que lo plantaste hasta que el naranjo produzca frutos, pasan más o menos cuatro años. Pero el fruto es dulce, porque es el resultado de un proceso natural.

La vida es así. El justo espera. Las cosas buenas no acontecen de un día para el otro. Es necesario plantar, trabajar y esperar en Dios.

¿Cuál será tu actitud en este nuevo día? ¿Saldrás confiando en tu capacidad profesional y en tu habilidad para los negocios? O antes de salir, ¿pedirás la dirección divina y someterás a Dios todos tus proyectos?

Haz de este día un día de victoria, de justicia y de dependencia divina. No pierdas la fe, aunque tengas motivos de sobra para abandonar todo. Espera en el Señor, porque: “Codicia el impío la red de los malvados; pero la raíz de los justos dará fruto”.

Pr. Alejandro Bullón

9, Marzo, 2009

Pesadillas

Archivado en: Espiritual, Jesus, Perfeccion, esperanza, perdón, resurreción, vida — johada @ 8:35 am
¿Alguna vez te has despertado sobrecogido y asustado tras haber sufrido el terror de una pesadilla? Y, sin duda, que bien te habrás sentido cuando inmediatamente compruebas que tan sólo ha sido eso, una simple pesadilla. Es cierto que a veces las “simples pesadillas” son lo que caracterizan nuestro descanso por estar viviendo una pesadilla en nuestra propia vida o porque hemos pasado por una experiencia traumática que puede catalogarse como de pesadilla.
Dios desea que nuestro descanso sea dulce y placentero, reconfortante y reparador. Dios desea para nosotros dulces sueños. Eso es, al menos, lo que la Biblia nos dice: “Dulce es el sueño del trabajador” (Eclesiastés 5:12; Cf. Salmo 127:2). También es cierto que en esta vida no todas las cosas nos irán siempre bien. Jesús no nos prometió que nos libraría de los problemas, de las injurias, de las penas, del dolor, etc. No, él nunca dijo tal cosa. Por el contrario, nos aseguró que en este mundo tendríamos problemas (ver Juan 16:33). Pero también nos dice: “confiad, yo he vencido al mundo” (Ibidem).

La victoria de Jesús sobre el mundo fue consumada en la cruz. Allí, en el monte Calvario, suspendido entre el cielo y la tierra, Jesús venció al pecado y a la muerte. Si analizamos la victoria de Jesús podemos darnos cuenta de algo muy importante. Él ha conseguido la victoria sobre dos factores generadores de pesadillas por antonomasia: 1. El pecado; y 2. La muerte (ver Romanos 8:3; 2ª Timoteo 1:10). Y tuvo que vencerlos enfrentándose a ellos y experimentando en su propia carne sus efectos devastadores. El apóstol Pablo nos dice que “al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2ª Corintios 5:21). Es decir, Jesús se sometió voluntariamente a la peor pesadilla que un hombre pueda experimentar para que la humanidad pueda soñar.

¿En qué consistió esa pesadilla? Jesús enfrentó el pecado: la burla, el rechazo, el menosprecio, el ridículo, la soledad, la calumnia… enfrentó el deseo egoísta de gloria y riqueza… enfrentó el deseo de vivir una vida independiente de Dios y el poder que ese deseo innato ejerce en nuestras vidas y que se manifiesta dando forma a la “república independiente de mi mente”, y todo para saber como poder ayudar a aquellos que puedan estar pasando por pesadillas similares. Por eso, Él y sólo Él “es poderoso para ayudar a los que son tentados” (Hebreos 2:18).

Por otro lado Jesús enfrentó y experimentó la muerte, la verdadera muerte, la muerte eterna. La Biblia nos habla de dos muertes: la primera muerte es la que todos tarde o temprano tenemos que sufrir y a la que Jesús denominó como de “sueño” (véase Juan 11:11-14), y la segunda muerte, que corresponde a la muerte eterna en sus consecuencias y que se contrapone a la vida eterna (ver Apocalipsis 20:6; Juan 5:28-29). La muerte de Jesús en la cruz nos libera de la segunda muerte. Es evidente que la muerte de Jesús no nos libra de la primera muerte: los creyentes siguen muriendo todavía en este mundo. Por lo tanto nos libra de la segunda muerte, es decir, de la muerte eterna (ver Hebreos 2:9). ¿Cómo puede ser esto así si él resucitó al tercer día? Porque la muerte eterna tiene que ver más con la experiencia que con un estado, aunque, lógicamente, la segunda muerte no dejará de ser un estado permanente e irrevocable. La segunda muerte, entonces, consiste en decir adiós a la vida y ser consciente, antes de perder la conciencia, de que ese adiós es definitivo. Jesús pasó por esta experiencia que nadie jamás, desde que el mundo es mundo, ha experimentado.

¿Podemos comprender en qué consistió la pesadilla de Jesús? ¿Podemos darnos cuenta de que sólo él puede solucionar las pesadillas que podamos estar sufriendo? ¿Podemos apreciar que nuestras pesadillas son temporales? Jesús nos ha librado ya del imperio de la pesadilla, es decir, del imperio del pecado y de la muerte (ver Hebreos 2:14, 15), y muy pronto podremos constatar esta sublime realidad cuando todos aquellos que murieron en Cristo proclamen: “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh sepulcro, tu aguijón?” (1ª Corintios 15:55).

Lo increíble de todo esto es comprobar como muchos nunca comprendieron el amor de Dios manifestado en la cruz, o de lo contrario nunca hubieran impuesto su fe, nunca hubieran asesinado a aquellos que no creían, nunca hubieran hecho vivir a sus semejantes una brutal pesadilla, porque nunca se hubieran comportado como verdaderos “animales” de presa.

Nunca dejes de acudir al pie de la cruz, porque allí encontrarás a Cristo, el amor de Dios. Y mientras te encuentras al pie de la cruz, permite que tu mente sea capaz de visualizar a Jesús ofreciéndote su sueño: perdón, paz, restauración, sabiduría, eternidad… amor.

1, Diciembre, 2008

Crisis y esoterismo

Archivado en: Espiritual, Sociedad, esperanza, espiritismo, vida — johada @ 9:10 am
Este fin de semana pasado se ha celebrado en Barcelona la Feria Magic Internacional. La acogida que estos eventos generan son bastante buenas, ya sea por el morbo que pueden generar los avatares amorosos, o en este caso concreto por la crisis que muchos deben enfrentar. Como dice la noticia: “En tiempo de crisis, comentan algunos profesionales del sector, las demandas sobre trabajo y dinero han superado a la clásica pregunta sobre el futuro en asuntos amorosos.” (www.telecinco.es).
La Biblia es clara en condenar todo tipo de práctica esotérica-ocultista porque Dios deja bien claro que Él no está en todo eso. El siguiente texto deja bien clara la posición divina ante el mundo esotérico-espiritista:

“No sea hallado en ti…quien practique adivinación,, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas…” (Deuteronomio 18:10-12).

El cristiano no está llamado a saber que sucederá mañana o pasado mañana con su vida porque el cristiano está llamado a saber que a cada día le basta su propio afán (ver Mateo 6:34). Es decir, se coherente hoy con tu vivir al lado del Señor y mañana estarás tranquilo. Como bien decía David: “El Señor es mi pastor, nada me faltará” (Salmo 23:1).

Vale la pena notar lo siguiente. El texto no dice “nada me faltaba”, porque este tiempo verbal pasado indica que en el presente me puede estar faltando algo que en el pasado tenía. El texto no dice “nada me falta”, lo cual indicaría que aunque en el pasado me faltó, hoy ya no me falta nada, pero no se me asegura que no me vaya a faltar mañana. El texto dice “nada me faltará”, indicando así que la promesa es segura en todo momento, hoy y mañana.

Jesús lo expresó de esta manera: “No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir…Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?… Considerad los lirios del campo, como crecen… Pues si la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no lo hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis (angustiéis), pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o con qué nos vestiremos? Porque todas estas cosas las buscan con afán los gentiles; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de estas cosas.” (Mateo 6:25-32) En esos tiempos Palestina vivía una cierta crisis. Eran muchos los que no tenían trabajo y por tanto las posibilidades de sustento eran escasas o casi nulas. Las palabras de Jesús a sus contemporáneos vienen a reflejar la seguridad de la promesa de Dios transcrita en el Salmo 23; debido a que “El Señor es mi pastor (mi cuidador), nada me faltará”.

El salmista, en este caso David, sabía por experiencia propia que “no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia mendigando el pan” (Salmo 37:25). El pan podrá escasear, pero nunca faltará, Y cuando escasee debemos estar preparados para enfrentar esa situación de estrechez y escasez con el espíritu que impregnaba al apóstol Pablo: “Sé vivir en escasez, y sé vivir en abundancia; en todo y por todo he aprendido el secreto, lo mismo de estar saciado que de tener hambre, lo mismo de tener abundancia que de padecer necesidad” (Filipenses 4:12). Y el secreto de Pablo era y sigue siendo este: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

¿Cuál es tu situación? ¿Vives en la escasez? ¿Tu futuro laboral no es muy halagüeño? Que tu preocupación no te lleve al pastor equivocado, el esoterismo, sino al Señor, el pastor de los pastores. Dios es el único que puede no sólo solucionar tu presente aquí sino que además te asegura un futuro prospero y lleno de abundancia por toda la eternidad. Y este segundo aspecto, por cierto importante y vital, no te lo puede asegurar, aunque digan que si, ni magos, ni astrólogos, ni adivinos, ni hechiceros, ni ninguna feria mágica por muy internacional que sea.

La manera de ahuyentar la ansiedad y angustia provocada por la inestabilidad social y económica, como ves, es sencilla, y Cristo nos la resume magistralmente con estas sencillas pero abarcantes palabras: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas (trabajo, alimento y vestido) os serán añadidas” (Mateo 6:33).

11, Noviembre, 2008

Los muros de la vergüenza

Archivado en: Jesus, Religión, Señales del Fin, Sociedad, esperanza — johada @ 9:45 am

Ayer en un informativo vespertino ampliaron una noticia que venían emitiendo desde hace unos días y que hacía referencia a los intentos que grupos de subsaharianos, llevan a cabo para saltar la valla que separa la ciudad española de Melilla del territorio del Reino de Marruecos. Esta noticia cíclica, ya que estos intentos se producen con cierta frecuencia, registra imágenes similares de personas harapientas trepando por las vallas ayudados de alguna suerte de pértiga y de escaleras muy rudimentarias y en el lado opuesto a la guardia civil repeliendo la intrusión con material antidisturbios.

La magnitud del drama mundial que se sustancia en estos segundos de televisión , y que nos es servido a la hora de la cena, apenas es comprendido por una sociedad obesa, con colesterol, diabetes y un largo etcétera de enfermedades producto de la sobrealimentación, empeñada hasta las cejas en casa, coche y perrito que me ladre y por supuesto en coma moral.

No nos vamos a detener en este momento a descifrar el quiénes, el por qué o el cómo de la situación de desequilibrio entre ricos y pobres por obvio (el que quiera oír que oiga) y a la vez por complejo ya que el sistema económico de los llamados países ricos promociona una filosofía de vida muy similar al del burro y la zanahoria (el que quiera entender que entienda).

Pero, y aquí es donde nos queremos fijar, el cristianismo sincero, aquél que no pretende más que seguir las pisadas de Cristo, tiene mucho que decir, ya que el cristianismo es la historia de romper muros y de tender puentes. Cuando el Hombre pecó se alzó un muro entre Dios y la raza caída, los muros siempre son cosa del Hombre. Y contra ese muro de separación y contra todos los muros que se han alzado, se están alzando y se alzarán incluyendo los de tipo económico y étnico, el ariete es el mismo: EL AMOR. Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su hijo único para que todo aquel que en él crea no se pierda mas tenga vida eterna. Ama a tu prójimo como a ti mismo.

Ama, ama y ama y cuando creas que has amado lo suficiente sigue amando. Si este principio nos guiase no viviríamos rodeados de muros o de vallas de espino como son los prejuicios, el racismo, el maltrato… Si piensas que tu cambio de actitud no se notará, que el mundo debería cambiar pero tú eres como un grano de arena en el desierto, recuerda la máxima que dice: Antes de cambiar el mundo cámbiate a ti mismo. Mientras cambias, mientras dejas actuar a Dios en tu vida y le permites derribar el muro que te separa de Él ya has empezado a cambiar el mundo. Tu familia, amigos, compañeros de trabajo empezarán a disfrutar de alguien portador de paz y de esperanza.

15, Septiembre, 2008

OBRA MAESTRA

Archivado en: alabanza, esperanza — johada @ 8:36 pm

Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. Sal. 139:14.

¿Cuál es el tema de este salmo? El versículo anterior lo explica: “Porque tú formaste mis entrañas; tú me hiciste en el vientre de mi madre”. Los verbos formar y hacer, sugieren un creador y una criatura, la obra de un maestro. Ahora piensa. Cuando tu computadora no funciona, ¿no la llevas inmediatamente al fabricante? ¿Quién mejor que él podrá explicar la razón del problema y arreglar el defecto?

¿Tú no eres feliz? ¿No te gusta el trabajo que haces? ¿Vas todos los días a tu trabajo solo porque necesitas sustentar a tu familia? En ese caso, tal vez tú estés en el lugar equivocado. Quizás todavía no descubriste cuál es el plan de Dios para tu vida. En el complicado panorama del universo, existe un lugar específico para ti.

El salmo de hoy afirma que las obras de Dios son “formidables, maravillosas”. Tú eres la obra maestra de Dios. Entonces, ¿por qué las cosas parece que no funcionan en tu vida? Dios te creó con un propósito especial y te dotó con habilidades especiales para cumplir ese propósito, de modo que si tú no estás alcanzando ese objetivo, con seguridad es que algo anda mal.

Tal vez te preguntes: ¿Cómo puedo darme el lujo de buscar un trabajo que esté en armonía con mis aptitudes, si ya tengo que agradecer a Dios por el empleo que tengo?

No te preocupes. Si tú te das cuenta que estás en el lugar equivocado, no presentes tu renuncia hoy. Acude a Dios. ¿No fue él quien te creó? Cuéntale lo que estás sintiendo. Comparte con él los motivos por los cuales no te sientes feliz. ¿No te comprendes a ti mismo? Busca a tu Creador. Busca a Jesús a través de la lectura de la Biblia, de la oración y de la meditación y, de repente, en el silencio de tus minutos con Dios, tú comenzarás a sentir paz interior y la convicción de aquello que debes hacer.

David afirma: “Te alabaré”. Trata de hacer lo mismo. Alabar es reconocer a Dios como Creador, humillarse delante de él y agradecerle por la vida. Ese acto de loor te ayudará a quitar los ojos de ti mismo, de tus luchas, fracasos e incomprensiones, y contemplar la grandiosidad divina. Entonces el miedo, la tristeza, y la angustia desaparecen. Por eso, no salgas de tu casa sin decir: “Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien”.

Pr. Alejandro Bullón

14, Septiembre, 2008

Amor ante el dolor

Archivado en: Espiritual, esperanza, perdón — johada @ 8:57 pm


Muchas veces hablamos de “justicia” en términos veladamente vengativos. ¿Qué es Justicia? Muy amplia sería la respuesta sin llegar a abarcarlo todo. No obstante, hace varias semanas conocí este caso en la BBC.

El preso Song Xiaomin aguardaba su destino en el corredor de la muerte cuando recibió la noticia de que su sentencia fue reducida a 12 años de cárcel a petición de la madre de la víctima… Ahora Song promete que una vez cumplida su condena cuidará de la señora en su vejez.

… En 2006 Song y el hijo de Liang, Ma Gang, se fueron a trabajar a Pekín desde una provincia al norte de China. Pero el pasado ocho de enero, Song apuñaló a Ma porque éste se negó a pagarle una deuda de 560 yuanes (US$82) con los que pretendía volver a su casa para el Festival de la Primavera, una de las festividades más importantes en China…

Sin embargo, la madre de Ma, consciente de que la ejecución de Song no le iba a devolver la vida de su hijo, pidió una segunda oportunidad para el asesino a pesar de “seguir odiándolo” y rechazó cualquier indemnización económica del acusado porque su familia “es aún más pobre que la mía”.

Song dijo que la mujer le ha “enseñado una lección de tolerancia” y añadió: “Espero poder cuidarla cuando sea liberado”.“

Esta historia puede parecer extraña, a la vez que conmovedora hasta cierto punto. Es “normal” entender que a pesar del “perdón” la madre siga odiando al muchacho al que ha perdonado la vida. Lo conseguido con el perdón ha sido mejor que si se hubiese cumplido la condena. El convicto cuidará de esa anciana cuando salga de prisión.

La verdadera justicia busca restituir al pecador, rescatar al ser humano de sus errores, y a su vez permite la recompensa de las víctimas. Sólo así se entiende mejor el amor de Dios por y hacia nosotros. No somos dignos de nada, pero no sólo nos perdonó la vida, sino que para hacerlo tuvo que entregar la de su propio Hijo voluntariamente, yendo más allá que esta señora de la noticia. ¿Piensas desperdiciar esta oportunidad que se presenta ante ti? Aprovéchala.

31, Julio, 2008

¿Por qué no escuchas?

Archivado en: Espiritual, Religión, esperanza — johada @ 9:47 am
¿No es Él quien formó la oreja?
¿Merece la pena el tiempo empleado en escuchar?
El que formó nuestros labios para hablar
¿no debería ser escuchado cuando Él habla?

¿No escucharás?
¿Por qué no vas a oír?
Dios nos ha hablado de amor
¿Por qué no vas a escuchar?

Oye el silencio sagrado
Oye la Palabra Santa
Escucha cuando Él habla
por Parábolas vivas que deben ser oídas.
Parábolas vivas que deben ser escuchadas

¿No escucharás?
¿Por qué no vas a oír?
Dios nos ha hablado de paz
¿Por qué no vas a escuchar?
¿Por qué no vas a escuchar?

Él habló una Palabra de carne y sangre
Carne y sangre que sangró y murió
Sangró y murió para ser escuchado
¿Cómo puedes no oír esta Palabra?
¿Por qué no escucharás esta Palabra?

¿No escucharás?
¿Por qué no vas a oír?
Dios nos ha hablado de esperanza
¿Cómo puedes no escuchar?
¿No lo vas a oír?
¿Cómo puedes no escuchar?
—-

—-
Canción: “Will You Not Listen?”
Autor: Michael Card
Álbum: The Word: Recapturing The Imagination

22, Julio, 2008

NO TENGAS MIEDO DE LA MUERTE

Archivado en: esperanza, muerte — johada @ 8:17 pm

Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos. Sal 116:15.

Nadie nació para morir. La muerte es una intrusa en la experiencia humana. Vinimos a este mundo con vocación de vida y, por eso, nos rebelamos contra la muerte. No aceptamos la paradoja de vivir muriendo, o de morir viviendo.

Sin embargo, comenzamos a morir desde que nacemos. Cada día es un día menos. Una vida así no tendría sentido, a no ser que encontráramos e! secreto de la victoria sobre la muerte. El secreto existe. El salmista afirma en e! versículo de hoy que la muerte, por horrenda, terrible y cruel como es, puede ser “estimada a los ojos de Jehová”.

¿Cuál es el mensaje de Dios para ti hoy? ¿Por qué la muerte puede ser preciosa o estimada a los ojos de Dios? ¿De qué muerte está hablando el salmista, a quién se está refiriendo?

El texto es claro. Aquí se habla de la muerte de los santos. Santidad, en el sentido bíblico, no significa estar exento de pecar, sino andar con Dios y vivir con él.

La experiencia de la santidad, es una experiencia de la vida diaria. Es un andar permanente. Tú permites que Dios te conduzca, como el padre conduce a su hijo pequeño. A veces, los pasos del hijo no logran acompañar a los del padre. Puede resbalar o tropezar, pero no permanece caído, porque está fuertemente tomado de! poderoso brazo de! padre. Hay entre ellos una relación de amor que no se quiebra por nada.

Si tú estás viviendo esa experiencia diaria con Jesús, eres entonces un hombre o una mujer santo y, si por ventura, la muerte te sorprende en alguna esquina, esa muerte es “estimada a los ojos de Jehová” por tres motivos: tú te libras de las aflicciones de este mundo, duermes en paz hasta el regreso de Cristo, y finalmente, resucitarás para vida eterna.

¿Por qué tener miedo de la muerte? A no ser que tú andes lejos de Dios, o a no ser que él sea para ti una simple teoría. En ese caso, la muerte viene a ser el fin de todo o, en e! mejor estilo del razonamiento humano, un gran misterio”.

Haz de este día, un día de compañerismo con Jesús. Ten la seguridad de que la muerte de los sueños de los seres humanos, o de los planes futuros, no es nada ante la perspectiva de la resurrección que significa victoria, porque Estimada es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos”.

Pr. Alejandro Bullón

18, Julio, 2008

Mandela day o el día de la libertad

Archivado en: Espiritual, Perfeccion, Persecucion, esperanza — johada @ 7:15 pm
¿Puede haber algo más importante que la libertad? Creo que no. Y sino que se lo pregunten a una persona que está encarcelada. No se valora verdaderamente algo hasta que lo perdemos o hasta que tomamos conciencia de que lo podemos perder. Nelson Mandela estuvo encarcelado 27 años injustamente. Su liberación marcó un punto de inflexión respecto a la abolición del apartheid.
Antes de que Mandela fuera encarcelado otro hombre que había vivido muchos siglos antes sufrió la misma condenación. Al igual que Mandela este hombre también denunciaba la injusticia de los dirigentes de su tiempo, y por ese motivo, al igual que Mandela, también fue encarcelado. Pero, a diferencia de Mandela, aunque su estancia en la cárcel fue mucho más corta, jamás llegó a ser liberado porque, finalmente, fue ejecutado. Ese hombre se llamaba Juan el Bautista.

La obra que realizó Juan el Bautista es una de las mayores y más importantes que alguien haya realizado: preparar el camino del Señor. Su mensaje y predicación tenían como principal objetivo señalar a Aquel de quien, según sus propias palabras, no era “digno de desatar la correa de su calzado” (Juan 1:27). Juan fue un hombre íntegro, valiente y profundamente espiritual a pesar de ser un hombre de pasiones semejantes a las nuestras. Como tú y como yo, Juan tuvo que hacer frente a pruebas y tentaciones, y la principal de ellas no fue encogerse ante la degradación de su tiempo sino perder su confianza en Jesús.

En sus días de encarcelamiento, Juan, llegó a dudar si Jesús era verdaderamente el Mesías (véase Mateo 11:3). Si Jesús era realmente Dios, tal y como él mismo había predicho (véase Juan 1:29), entonces, ¿porqué no iba a visitarle a la cárcel? Envió a dos de sus discípulos que habían ido a visitarle para que le preguntaran a Jesús: “¿Eres tú el que ha de venir, o esperamos a otro?” (Mateo 11:3). Todo lo que tuvo Juan el Bautista para mitigar sus dudas fueron palabras de sus dos discípulos acerca de los hechos de Jesús. Le dirían: – ¡Juan! ¡Jesús nos ha dicho que te digamos esto!: “Los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos son resucitados, y a los pobres les es anunciado el evangelio; y feliz es el que no tropieza en mi” (Mateo 11:5, 6). Jesús estaba confirmando a Juan la autenticidad de su mesianismo por medio de sus obras y palabras.

Esas palabras y obras son liberación para todo aquel que está oprimido. Es cierto que hoy no vemos a los muertos resucitar, ni tampoco vemos asiduamente el tipo de sanaciones milagrosas que Jesús obraba en aquellos que le pedían ayuda, pero si que se sigue anunciando el evangelio y todo aquel que lo escuche será liberado de su ceguera y cojera espirituales, será liberado de la peor de las lepras, la lepra del pecado, será resucitado de una muerte en vida y será habilitado para ver lo que antes no veía. Finalmente, aquel que hoy experimente todo esto será feliz, porque habrá sabido encontrar el pleno sentido de la vida, Cristo.

A Juan no le hizo falta nada más. Aunque encarcelado era feliz porque sabía que disfrutaba de una libertad mayor y más importante que la física. Juan era libre porque Jesús, aquel de quien él había predicado cuando gozaba de libertad física, lo había liberado del pecado (véase Juan 8:32, 36).

Hoy como ayer, tú también puedes ser liberado de aquello que te domina o esclaviza y aún de aquello que pueda estar degradándote o matándote. No te des por vencido, no te desanimes por no ver cosas espectaculares a tu alrededor. No es necesario acudir a los circos religiosos que tanto abundan por estos mundos de Dios dónde sólo saben que gritar “aleluya” y tirar al suelo a las personas. Cree en Jesús y busca sus palabras, porque como Juan el Bautista, eso es lo único que verdaderamente nos libera.

Así que no importa si hace 2, 5, 10, 15, 20 o 25 años que estás dominado por el pecado, porque hoy puedes ser libre, si tan solo confías en Cristo. Si hoy vives esta experiencia de liberación, entonces bien puedes identificarte con la genial e inspiradora canción de los Simple Minds, “Mandela Day”. Pero canta la canción pronunciando tu nombre en lugar de “Mandela”:
Oh, oh, oh, oh, oh, tu nombre day!
Na, na, na, na, na tu nombre is free!

¡¡Feliz sábado en libertad!!

17, Junio, 2008

"La mujer perfecta"

Archivado en: Perfeccion, Sociedad, esperanza — johada @ 7:14 pm

Ficción o realidad, no os lo puedo verificar. Unos dicen que es una mujer real muy bien maquillada y otros dicen que es la invención de este siglo.

Unos estudiantes universitarios japoneses dicen haber creado a la “mujer perfecta” cuyo nombre han “bautizado” como Lisa. Al menos esto es lo que anuncian en su página web, cuya noticia está corriendo por todo el mundo. Al parecer este androide es capaz de “satisfacer todas las necesidades de un hombre”.

Esta noticia, sea verdad o sea mentira, nos tiene que hacer reflexionar sobre la soledad del ser humano, sobre la sociedad en la que vivimos, sobre la igualdad de género, sobre los valores y también sobre la tecnología que el hombre es capaz de crear.

¿Cómo podemos sentirnos tan solos que ideamos crear o comprar un robot que nos “satisfaga”, un robot que sustituya al ser humano, cuando en el mundo somos más de 6.400 millones de personas?

Algo está pasando en la humanidad… ¿es que nos hemos vuelto tan exigentes que nadie es capaz de dar sentido a nuestra vida? ¿O será que el egoismo ciega nuestras vidas y nos impide ver más allá de nuestro ego?

Soledad, tristeza, necesidades humanas, sentimientos abandonados, afectividad, amistad… Buscamos con el rumbo equivocado, buscamos en direcciones opuestas, buscamos la perfección donde no la hay.

“Dios es el que me ciñe de poder, Y quien hace perfecto mi camino”. (Salmos 18:32)

No busques satisfacer tus necesidades con las cosas superfluas de esta vida, si estás sólo o sola, te sientes vacío, sin amigos, abandonado o dejado a tu suerte, con sentimientos que no puedes expresar…. Dios nos dice”buscadme y viviréis” (Amós 5:4) Y este texto debería ser nuestra esperanza….y no la creación de un robot que “casi” lo puede hacer todo menos sentir esa esperanza.

Entradas siguientes »

Blog de WordPress.com.