Blog Adventista

20, marzo, 2009

PROCURANDO LA PAZ

Archivado en: paz,sabiduria — johada @ 9:57 pm

No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda. (Gén. 13: 8, 9).

Abrahán volvió a Canaán “riquísimo en ganado, en plata y oro”. Lot aún estaba con él, y de nuevo llegaron a Betel, y establecieron su campamento junto al altar que habían erigido anteriormente. Pronto comprendieron que las riquezas acrecentadas aumentaban las dificultades. En medio de las penurias y las pruebas habían vivido juntos en perfecta armonía, pero en su prosperidad había peligro de discordias entre ellos. Los pastos no eran suficientes para el ganado de ambos. . . Era evidente que debían separarse. Abrahán era mayor que Lot, y superior a él en parentesco, riqueza y posición; no obstante, él fue el primero en sugerir planes para mantener la paz. A pesar de que Dios mismo le había dado toda esa tierra, muy cortésmente renunció a su derecho. . .

Este caso puso de manifiesto el noble y desinteresado espíritu de Abrahán. ¡Cuántos, en circunstancias semejantes, habrían procurado a toda costa sus preferencias y derechos personales! ¡Cuántas familias se han desintegrado por esa razón! ¡Cuántas iglesias se han dividido, dando lugar a que la causa de la verdad sea objeto de las burlas y el menosprecio de los impíos! “No haya ahora altercado entre mí y ti”, dijo Abrahán, “porque somos hermanos”. No sólo lo eran por parentesco natural sino también como adoradores del verdadero Dios. Los hijos de Dios forman una sola familia en todo el mundo, y debería guiarlos el mismo espíritu de amor y concordia. “Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros” (Rom. 12: 10), es la enseñanza de nuestro Salvador. El cultivo de una cortesía uniforme, y la voluntad de tratar a otros como deseamos ser tratados nosotros, eliminarla la mitad de las dificultades de la vida. El espíritu de ensalzamiento propio es el espíritu de Satanás; pero el corazón que abriga el amor de Cristo poseerá esa caridad que no busca lo suyo. El tal cumplirá la orden divina. “No mirando cada uno a lo suyo propio, sino cada cual también a lo de los otros” (Fil. 2: 4) (Patriarcas y Profetas, págs. 125, 126).

E. G. White

PROCURANDO LA PAZ

Archivado en: paz,sabiduria — johada @ 9:57 pm

No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda. (Gén. 13: 8, 9).

Abrahán volvió a Canaán “riquísimo en ganado, en plata y oro”. Lot aún estaba con él, y de nuevo llegaron a Betel, y establecieron su campamento junto al altar que habían erigido anteriormente. Pronto comprendieron que las riquezas acrecentadas aumentaban las dificultades. En medio de las penurias y las pruebas habían vivido juntos en perfecta armonía, pero en su prosperidad había peligro de discordias entre ellos. Los pastos no eran suficientes para el ganado de ambos. . . Era evidente que debían separarse. Abrahán era mayor que Lot, y superior a él en parentesco, riqueza y posición; no obstante, él fue el primero en sugerir planes para mantener la paz. A pesar de que Dios mismo le había dado toda esa tierra, muy cortésmente renunció a su derecho. . .

Este caso puso de manifiesto el noble y desinteresado espíritu de Abrahán. ¡Cuántos, en circunstancias semejantes, habrían procurado a toda costa sus preferencias y derechos personales! ¡Cuántas familias se han desintegrado por esa razón! ¡Cuántas iglesias se han dividido, dando lugar a que la causa de la verdad sea objeto de las burlas y el menosprecio de los impíos! “No haya ahora altercado entre mí y ti”, dijo Abrahán, “porque somos hermanos”. No sólo lo eran por parentesco natural sino también como adoradores del verdadero Dios. Los hijos de Dios forman una sola familia en todo el mundo, y debería guiarlos el mismo espíritu de amor y concordia. “Amándoos los unos a los otros con caridad fraternal; previniéndoos con honra los unos a los otros” (Rom. 12: 10), es la enseñanza de nuestro Salvador. El cultivo de una cortesía uniforme, y la voluntad de tratar a otros como deseamos ser tratados nosotros, eliminarla la mitad de las dificultades de la vida. El espíritu de ensalzamiento propio es el espíritu de Satanás; pero el corazón que abriga el amor de Cristo poseerá esa caridad que no busca lo suyo. El tal cumplirá la orden divina. “No mirando cada uno a lo suyo propio, sino cada cual también a lo de los otros” (Fil. 2: 4) (Patriarcas y Profetas, págs. 125, 126).

E. G. White

10, marzo, 2009

NO SE DESVÍE TU CORAZÓN

Archivado en: insensatez,placer,sabiduria — johada @ 9:37 pm

No se aparte tu corazón a sus caminos; no yerres en sus veredas. Prov. 7:25.

Los años que viví en la selva cumpliendo parte de mi ministerio, me enseñaron la importancia de no desviarme del camino. Muchas veces escogí caminos equivocados queriendo acortar distancias y siempre me salió mal. En la selva eso puede ser fatal.

La vida está llena de caminos. Seductores, mentirosos, falsos y engañadores. La insensatez aparece presentada en el libro de Proverbios como una mujer bonita que pretende llevarte al ansiado valle de la felicidad. El cebo que usa es el placer. No hay nada malo en el placer porque está relacionado con los sentidos y éstos fueron establecidos por el Creador. La felicidad incluye placer, pero el placer no siempre incluye la felicidad. La búsqueda del placer por el placer, es locura. El fin es perdición y muerte. La realidad, en verdad, es que vivimos en un mundo en que las personas confunden felicidad con placer.

El versículo de hoy contiene la advertencia divina sobre el peligro de desviarse. “No yerres en sus veredas”, es decir, no andes perdido en sus caminos, refiriéndose a los caminos seductores de la necedad.

No sé si tú estuviste perdido alguna vez. Un sentimiento de soledad y miedo se apodera del corazón. A medida que el tiempo pasa y el miedo aumenta, parece que tú quedas anestesiado. Ya nada importa. Caminas sin cuidado, no mides las consecuencias, y te acercas temerariamente al peligro.

Esta es la figura que el sabio describe en el versículo de hoy. Cada vez que el ser humano se desvía voluntariamente de los caminos de Dios, va cayendo imperceptiblemente en el terreno del cinismo. La conciencia ya no le duele más. La persona queda insensible y avanza en la senda de su autodestrucción.

Vive con sabiduría. Revive tus sueños, lucha por las personas que amas, por los valores y principios que vienen del Señor, y camina victorioso en la conquista de tus ideales.

No salgas hoy para cumplir tu agenda sin tener la seguridad de que estás andando en los caminos de Dios. Aprende a desconfiar de tus “instintos” y a ser más obediente a los consejos divinos. “No se aparte tu corazón a sus caminos; no yerres en sus veredas”.

Pr. Alejandro Bullón

5, marzo, 2009

EL CONOCIMIENTO PRÁCTICO

Archivado en: sabiduria — johada @ 9:36 pm

Según su sabiduría es alabado el hombre; mas el perverso de corazón menospreciado. Prov. 12:8.

La palabra traducida aquí como “sabiduría” o conocimiento, en el texto hebreo original es sékel, que significa literalmente inteligencia para resolver situaciones difíciles, como en el caso de Abigail, ante la insensatez de su esposo Nabal.

Durante mucho tiempo los pastores de Nabal habían pastoreado sus ovejas en los campos de David, donde recibieron seguridad, protección y, muchas veces, comida. Ahora, David y sus hombres, andando por el desierto necesitaron alimento de Nabal -a quien la Biblia describe como “hombre perverso” e “insensato”—, pero él se negó a ayudar a aquel de quien siempre había recibido ayuda.

Esto encolerizó a David y tomando 400 hombres fue allá con el propósito de destruir al ingrato y malvado Nabal. La esposa de este hombre perverso, Abigail, al enterarse de la actitud insensata del marido, salió al encuentro de David, llevando comida en abundancia y consiguió apaciguar la ira del futuro rey de Israel. La Biblia describe a Abigail como una mujer de buen entendimiento, el mismo término que Salomón usa en el proverbio de hoy*

La sabiduría es, entre otras cosas, la capacidad para simplificar la vida hacerla sencilla, ser capaz de evitar problemas y encontrar soluciones. El hombre que actúa de ese modo “será alabado”, dice el texto, refiriéndose al resultado natural de vivir con sabiduría.

La mayoría de los problemas que enfrentamos podrían evitarse, especialmente en el terreno de las relaciones humanas. Las relaciones problemáticas desencadenan una vida problemática. Hay personas que son problemas ambulantes. Adonde van siempre “encuentran” problemas, ignorando que son ellas mismas las que crean las dificultades.

¿Cómo distinguir los asuntos de la vida que necesitan ser discutidos o evitados? ¿Cómo saber si vale o no la pena “pelear” por un punto de vista? La sabiduría es la única virtud que nos capacita para saber la diferencia. La sabiduría es un don que Dios concede a los que humildemente lo buscan, con el propósito de seguir sus consejos.

Haz de este día un día de sabias decisiones. Aprende a renunciar, a pedir perdón o a cambiar de rumbo si fuere necesario, porque “según su sabiduría es alabado el hombre; mas el perverso de corazón será menospreciado”.

* Cf. 1 Sam. 25:3.

Pr. Alejandro Bullón

15, febrero, 2009

TELAS DE ARAÑA

Archivado en: Buenas palabras,mentiras,sabiduria — johada @ 9:35 pm

Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. Prov. 6:2.

Nunca digas algo que necesite ser explicado. Las palabras sabias son claras, cristalinas y verdaderas. La mentira es como una tela de araña. Cuanto más intentas salir de ella, más preso quedas. Cuanto más explicas, más complicas.

La palabra es una de las mayores bendiciones del ser humano. Es el mayor y mejor instrumento de comunicación. A través de ella tú puedes dar a conocer los sentimientos más nobles o más bajos. Con la palabra tú construyes, diseñas y escribes los cuadros más bellos. Con ella también traicionas, desfiguras y engañas.

En el versículo de hoy, el sabio Salomón presenta la palabra como instrumento de opresión. Irónico como pueda parecer, la víctima es el mismo dueño de la palabra.

El otro día leí la noticia de un niño de dos años que murió asfixiado con una bolsa de plástico. Me duele solo imaginar a aquella criatura queriendo sacar la cabeza, desesperada, tratando de respirar, mientras el plástico penetraba cada vez más en sus narices. El proverbio de hoy transfiere esta situación a la persona que habla sin pensar. Se asfixia en sus propias palabras. Se enreda, queda presa.

La persona que miente, lo hace porque se siente insegura. Finge ser lo que no es. Pinta cuadros irreales, describe situaciones ficticias. Esconde la verdad por miedo. En realidad, no se acepta tal como es.

Cuando Jesús le dijo a la samaritana: “Vé, llama a tu marido, y ven acá”, recibió como respuesta: “No tengo marido”. Mentira. Tenía marido. Pero Jesús crea un clima de amor y seguridad para que ella abra el corazón. “Bien has dicho”, afirma el Maestro.* El mira dentro de ella, mira su mundo lleno de sombras, inseguridades y temores. Jesús está siempre dispuesto a encaminar a las personas por la senda de la verdad, porque ese es el único camino de libertad y paz.

A partir de aquel momento, la samaritana ya no necesitaba mentir. Estaba libre. Ya no era prisionera de sus mentiras, sus medias verdades o simplemente de sus silencios.

Encontrar a Jesús es encontrar la seguridad y la libertad. La vida se hace cristalina y las palabras transparentes. Recuerda el consejo del sabio: “Te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios”.

* Juan 4:16-18.

Pr. Alejandro Bullón

6, febrero, 2009

¿MALDAD O DIVERSIÓN?

Archivado en: maldad,sabiduria — johada @ 9:47 pm

El hacer maldad es como una diversión al insensato, mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento. Prov. 10:23.

Cuatro jóvenes de la clase media alta volvían de una fiesta cuando vieron a un hombre durmiendo en el banco de una parada de ómnibus. Uno de ellos tuvo la idea y los otros concordaron. Compraron tres litros de alcohol, lo rociaron y le prendieron fuego. El hombre se transformó en una antorcha humana, mientras los jóvenes huían riéndose a carcajadas.

El cuadro que acabo de describir no es una historia para hacer una película de terror. Sucedió en la capital de un gran país. Los abogados de los jóvenes presos, alegaron que sus clientes no querían cometer un crimen, que “solo querían divertirse”.

Hace casi veintitrés siglos que Salomón describió a este tipo de personas. Lo único que le faltó fue escribir el nombre de estos cuatro jóvenes. Hay gente que solo quiere “divertirse”, pero va dejando un rastro de dolor, sangre y sufrimiento en personas inocentes.

Esa gente comienza con cosas consideradas inocentes, como colocar una cucaracha en el bolso de una chica o tirar a un compañero vestido a la piscina. Actitudes “de chicos” que son festejadas. Más tarde, serán paredes pintarrajeadas y monumentos públicos depredados, después “picadas” de vehículos “tuneados* por las calles de la ciudad y, finalmente, asesinatos u otros delitos mayores. Todo en nombre de la diversión. A veces, los padres son los primeros defensores de las “picardías” de sus hijos.

¿Qué tipo de persona eres tú? ¿Qué clase de hijos estás criando? ¿Qué clase de educación les estás dando? ¿Justificas los errores de ellos? ¿Tratas de “explicar” sus deslices? La paternidad es un don del cual un día el ser humano tendrá que rendir cuenta.

Cuando el fundamento es Cristo, los valores espirituales son parte de la educación. No apenas los valores morales. Generalmente la persona es moral para los otros, pero es espiritual para Dios, que todo lo ve. Es posible tener valores morales y no espirituales. Pero es imposible ser espiritual y no tener valores morales.

Reflexiona hoy en tus actitudes. Como ser humano, como padre, como educador, no comiences las actividades de este día sin recordar que “El hacer maldad es como una diversión al insensato, mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento”.

Nota del editor. Se refiere a automóviles modificados para competir en carreras urbanas clandestinas.

Pr. Alejandro Bullón

¿MALDAD O DIVERSIÓN?

Archivado en: diversion,maldad,sabiduria — johada @ 9:47 pm

El hacer maldad es como una diversión al insensato, mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento. Prov. 10:23.

Cuatro jóvenes de la clase media alta volvían de una fiesta cuando vieron a un hombre durmiendo en el banco de una parada de ómnibus. Uno de ellos tuvo la idea y los otros concordaron. Compraron tres litros de alcohol, lo rociaron y le prendieron fuego. El hombre se transformó en una antorcha humana, mientras los jóvenes huían riéndose a carcajadas.

El cuadro que acabo de describir no es una historia para hacer una película de terror. Sucedió en la capital de un gran país. Los abogados de los jóvenes presos, alegaron que sus clientes no querían cometer un crimen, que “solo querían divertirse”.

Hace casi veintitrés siglos que Salomón describió a este tipo de personas. Lo único que le faltó fue escribir el nombre de estos cuatro jóvenes. Hay gente que solo quiere “divertirse”, pero va dejando un rastro de dolor, sangre y sufrimiento en personas inocentes.

Esa gente comienza con cosas consideradas inocentes, como colocar una cucaracha en el bolso de una chica o tirar a un compañero vestido a la piscina. Actitudes “de chicos” que son festejadas. Más tarde, serán paredes pintarrajeadas y monumentos públicos depredados, después “picadas” de vehículos “tuneados* por las calles de la ciudad y, finalmente, asesinatos u otros delitos mayores. Todo en nombre de la diversión. A veces, los padres son los primeros defensores de las “picardías” de sus hijos.

¿Qué tipo de persona eres tú? ¿Qué clase de hijos estás criando? ¿Qué clase de educación les estás dando? ¿Justificas los errores de ellos? ¿Tratas de “explicar” sus deslices? La paternidad es un don del cual un día el ser humano tendrá que rendir cuenta.

Cuando el fundamento es Cristo, los valores espirituales son parte de la educación. No apenas los valores morales. Generalmente la persona es moral para los otros, pero es espiritual para Dios, que todo lo ve. Es posible tener valores morales y no espirituales. Pero es imposible ser espiritual y no tener valores morales.

Reflexiona hoy en tus actitudes. Como ser humano, como padre, como educador, no comiences las actividades de este día sin recordar que “El hacer maldad es como una diversión al insensato, mas la sabiduría recrea al hombre de entendimiento”.

Nota del editor. Se refiere a automóviles modificados para competir en carreras urbanas clandestinas.

Pr. Alejandro Bullón

19, enero, 2009

CUIDA TUS PASOS

Archivado en: desafios,maldad,sabiduria — johada @ 9:50 pm

No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal Prov. 4:27.

La palabra ‘mal’ en el original hebreo es beliya’al, que significa destrucción. El consejo divino que elegí par hoy, es: “retira tu pie de la destrucción”. Aunque el ser humano de nuestros días tiene ante sí una infinidad de caminos, desde el punto de vista bíblico solo existen dos: el bien y el mal, la felicidad y la destrucción, la vida y la muerte. Rechazar uno, implica automáticamente aceptar el otro. Nadie puede permanecer en la neutralidad.

El proverbio de hoy es el clímax del capítulo 4, que presenta los beneficios de vivir con sabiduría. La sabiduría provee vida, protección, prosperidad, larga vida y evita tropezar. *

Vivir con sabiduría es andar en el camino que conduce a la felicidad.

Todos los seres humanos desean ser felices. ¿Por qué muchos llegan al fin de la jornada y descubren que desperdiciaron la vida tratando de ser felices? Para ser feliz no basta desear ser feliz, es preciso encontrar el camino. Éste no puede ser establecido por la criatura, porque es finita y limitada por su propia humanidad. La fuente de información necesita ser absoluta, concreta e ilimitada. Esa fuente es Jesús.

Cuando Jesús todavía estaba en la tierra, Tomás le preguntó: “¿Cómo podemos saber el camino?” Y Jesús le respondió: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida”. **

Andar en el camino es andar con Jesús. Todos los días, a toda hora, siempre. No mirar ni para la izquierda ni para la derecha significa no soltar su brazo poderoso, no apartarse de él ni perderlo de vista. Tenerlo presente en las diferentes actividades de la vida.

Vivir de otro modo es caminar rumbo a la destrucción. Claro que es un camino seductor, imperceptible y disimulado. Vivir sin Cristo es entrar en el mundo de sombras, confusión, tristeza y desesperanza.

Hoy es un día para evaluar los pasos por donde vamos. ¿A dónde estoy yendo? ¿Qué es lo que motiva mis acciones? ¿Cuáles son las intenciones íntimas por detrás de las palabras socialmente aceptables que mis labios pronuncian? ¿Necesito retirar mi pie del mal?

Encara los desafíos de este nuevo día. Sin temor. Con la certeza de que tU vida y tus proyectos están en las manos de Dios y recuerda: “No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; aparta tu pie del mal”.

* Prov. 4:4, 6, 8, 10, 12. ** Juan 14:5, 6. 176

E. G. White

12, enero, 2009

EL PRECIO DE LA LOCURA

Archivado en: sabiduria — johada @ 9:42 pm

Los sabios heredarán honra, mas los necios llevarán ignominia. Prov. 3:35.

El texto de hoy dice literalmente: “Los sabios brillarán”. La palabra hebrea es ti’parah, que significa recibir una corona brillante. La persona que recibe ti’parah, recibe una distinción especial que lo destaca de las personas comunes. Dios le promete eso a los sabios.

Sabio, en el sentido bíblico, no es la persona que tiene mucho conocimiento, sino el que sabe usar el conocimiento para administrar la vida. La Biblia está llena de consejos que abarcan todas las áreas. La persona que escucha estos consejos, es una persona sabia, que se destacará nítidamente entre la multitud.

Lo contrario de la sabiduría es la necedad. En el versículo de hoy, Salomón se refiere a la locura. Solo una persona sin equilibrio, ni amor por la vida, rechaza los consejos divinos. Con esa actitud, desdichadamente, “llevarán ignominia”. El sinónimo de ignominia es “vergüenza”.

El camino de la vergüenza es ilógico. Las personas desprecian los consejos de Dios creyendo que son anticuados y obsoletos; y pensando que descubrieron un camino mejor, siguen sus instintos e inclinaciones, racionalizan los conceptos divinos, humanizan los principios establecidos por Dios. Todo eso, en nombre de la felicidad y de la libertad. No obstante, el fin es ignominia y vergüenza.

¡Qué ironía! Querían brillar y son estrellas sin luz. Ansiaban aparecer y andan ocultos en el polvo de sus propios errores. Ambicionaban deslumbrar y envejecieron apagados por la vergüenza que su espíritu de independencia les trajo.

Otro contraste entre los locos y los sabios, es que éstos “heredarán” honra.

Mientras que aquellos “llevarán ignominia”. Para heredar tú no necesitas hacer nada. La herencia es el fruto del amor. Los sabios no esperan nada y, sin embargo, reciben todo. Los locos luchan para conseguir todo y solo encuentran ignominia.

Aprende a ser sabio. Ese aprendizaje lleva tiempo. Es un proceso que lleva esfuerzo y, muchas veces, es lento y doloroso, pero vale la pena.

No salgas hoy para enfrentar los desafíos de la vida sin la certeza de que Jesús está en el control de tu vida. Porque “Los sabios heredarán honra, mas los necios llevarán ignominia”.

29, diciembre, 2008

LA UNIVERSIDAD DE DIOS

Archivado en: preparacion,sabiduria — johada @ 9:46 pm

Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con Dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos. (1 Cor. 3: 19).

En sus esfuerzos por prepararse para ser colaboradores de Dios, frecuentemente los hombres se colocan en situaciones que los inhabilitan para ser moldeados y plasmados como el Señor quisiera. De esta forma, como sucedió con Moisés, no se les encuentra la semejanza divina. Al someterse a la disciplina de Dios, Moisés se convirtió en un vaso santificado a través del cual pudo trabajar el Señor. No vaciló en cambiar su camino por el camino del Señor, aunque llevara por senderos extraños, aún no trillados. . .

No fueron las enseñanzas de las escuelas de Egipto las que capacitaron a Moisés para triunfar sobre sus enemigos, sino una fe permanente, una fe firme, una fe que no fallaba frente a las más angustiosas circunstancias. . . Moisés actuaba como viendo al invisible.

Dios no busca hombres de educación perfecta. . . El Señor quiere hombres que aprecien el privilegio de ser obreros suyos, que lo honren con una obediencia absoluta a sus requerimientos sin tener en cuenta teorías previamente inculcadas.

Muchos que buscan eficiencia para la elevada obra de Dios perfeccionando su educación en las escuelas de los hombres, encontrarán que han fallado en aprender las lecciones más importantes que el Señor quiere enseñarles. Al descuidar someterse a los llamados del Espíritu Santo, al no vivir en obediencia a todos los requerimientos de Dios, su eficiencia espiritual se ha debilitado… Al ausentarse de la escuela de Cristo, han olvidado el sonido de la voz del Maestro, y él no puede dirigir su rumbo. Los hombres pueden adquirir todo el conocimiento que un maestro humano imparta; pero Dios requiere de ellos una sabiduría aún mayor. Como Moisés, deben aprender mansedumbre, humildad de corazón, y desconfianza de sí mismos.

Nuestro propio Salvador, soportando la prueba por la humanidad, reconoció que por sí solo no podía hacer nada. Debemos también aprender que no hay fuerza en la humanidad sola.

El hombre llega a ser eficiente solamente cuando es hecho participante de la naturaleza divina (Fundamentals of Christian Education, págs. 345-347).

E. G. White

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