Blog Adventista

13, marzo, 2009

A propósito de “chorreos” y "comidas"

Archivado en: Espiritual,Jesus,Perfeccion,Sociedad — johada @ 8:06 am
No se puede hablar antes de tiempo. No es bueno alardear de algo que no ha ocurrido, por muy seguro que estés de tus propias fuerzas, porque el rival al que te enfrentas también las tiene. Dos presidentes de dos clubes históricos de la primera división del fútbol español han caído con todo el equipo por sus palabras precipitadas e impulsivas.
Lo mismo sucedió con Pedro, el apóstol sincero pero impulsivo. Dijo: ¡Señor te seguiré hasta la muerte! Jesús conociendo perfectamente a Pedro y sabiendo que la vida es larga y que, en realidad, Pedro no se conocía a sí mismo le dijo: ¡Ay, Pedro, no cantará el gallo dos veces que tú ya me habrás negado tres! Y así sucedió, Pedro fue “chorreado” por su engañosa convicción acerca de sí mismo. Negó al Señor. Se avergonzó de él. Tuvo miedo a que lo identificaran con aquel a quien habían prendido en el huerto de Getsemaní delante de sus narices. La idea de ser detenido y ajusticiado por causa de Jesús le pareció un precio demasiado grande, un destino poco halagüeño, un final decepcionante.

Hablamos siempre de Pedro, pero el resto de sus compañeros en el discipulado también se “escaquearon”, para evitar “comerse el marrón”. Jesús les había advertido que Satanás les había requerido para zarandearlos (ver Lucas 22:31). Ellos habían subestimado el poder de Satanás. En otras palabras, estaban convencidos de que iban a “chorrear” a Satanás (ver Marcos 14:31), porque los últimos acontecimientos vividos al lado de Jesús así lo hacían presagiar (la transfiguración, la gran cantidad de milagros que habían visto, la revelación de la divinidad de Jesús en el mar tempestuoso, la resurrección de Lázaro, etc.).

Los presidentes del Madrid y del Sevilla, al igual que Pedro, miraban atrás y veían un Madrid 6 – Betis 1, y un Athletic de Bilabo 1 – Sevilla 2, respectivamente. Los buenos resultados en la liga doméstica les acompañaban y les hacían presagiar lo mejor. Estaban convencidos que unos iban a “chorrear” a los del Liverpool, y que los otros se iban a “comer al león (Athletic de Bilbao) de la cabeza a la cola”.

En la vida espiritual, al igual que en fútbol, nunca puedes cantar victoria hasta que no la consigues. “El que piensa estar firme, mire que no caiga” (1ª Corintios 10:12). Que declaración tan cierta. Estar firme es bueno, es deseable y es lo que Dios espera de cada cristiano sincero y comprometido (ver p.e.: Romanos 5:2; 1ª Corintios 15:58; 2ª Corintios 1:24; Gálatas 5:1; Efesios 6:11; Colosenses 4:12; 2ª Tesalonicenses 2:15; Hebreos 10:23; 2ª Pedro 1:10). Pero ese cristiano firme no está exento de poder caer y ser presa de Satanás, de ese “león rugiente [que no el Athletic en este caso] que anda alrededor buscando a quien devorar” (1ª Pedro 5:8).

A grandes éxitos a menudo le siguen grandes fracasos, porque todos sabemos que “lo difícil no es llegar sino mantenerse”. Por eso el consejo de Jesús para el cristiano es “permaneced en mí” (Juan 15:4). Esa es mi lucha. Esa es mi batalla. Si lo logro, y por cierto, que no es ninguna utopía, entonces la victoria es segura porque “ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mi” (Gálatas 2:20). Estamos llamados a hablar de la firme convicción en el poder de Dios, pero de nada valdrá eso si primero no lo experimento. Y cuando experimente el poder de Dios en mi vida, ese poder que “chorreó” (¿?), mejor venció a Satanás, entonces jamás me vanagloriaré de mis victorias espirituales sobre el pecado, ni pasadas ni presentes ni futuras, porque toda la gloria era, es y será siempre para mi Dios.

“A aquel que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros sin falta ante su gloria, con gran alegría, a Dios nuestro Salvador, el único sabio, sea la gloria y la majestad, el dominio y la autoridad, ahora y por todos los siglos. Amén.” (Judas 24, 25).

Definitivamente, ese algo que nos sobra es la autosuficiencia.

2, marzo, 2009

La conspiración del nuevo orden mundial

Archivado en: Biblia,Espiritual,ley dominical,profecias,Señales del Fin,Sociedad — johada @ 10:16 am
Lo que tiene que pasar, pasará. Lo que está escrito se cumplirá. Pronto el mundo vivirá una conspiración político-religiosa no vista desde la Edad Media, y que dejará en nada a la gran película “Eagle Eye”, en nuestro país “La Conspiración del Pánico”. Si no la has visto te recomiendo que la veas para que puedas comprender mejor este post.
Ya es bien cierto aquello de que “la realidad supera la ficción”. En este caso este dicho popular se cumplirá al pie de la letra. No se tratará de una conspiración contra un gobierno terrenal particular. No, no la cosa va mucho más allá del “eje del mal”, y de los gobiernos subversivos al orden mundial que se establecerá. Y, ¿quién lo establecerá? Según Apocalipsis 13, una bestia que surge de la tierra dará el poder a una bestia que sube del mar, a quien el dragón ha dado poder y autoridad.

Se trata de una tríada tremenda. Por un lado el poder del enemigo de Dios y del hombre, Satanás. Por otro lado, el poder político y el poder religioso combinados para dar órdenes y hacerlas cumplir. Como en la película muchos, y no sólo dos, serán manipulados para perseguir a la minoría que no acceda a pasar por el tubo del sistema. Unos pocos, no sólo dos, actuarán movidos por las instrucciones del “ojo que todo lo ve”, es decir, Dios. Muchos, finalmente se darán cuenta de la manipulación a la que están siendo sometidos por el poder político-religioso y, como el oficial del FBI de la película, reaccionaran y se darán cuenta de la inocencia de aquellos que siguen las instrucciones divinas.

Para aquellos que estamos familiarizados con las profecías de Daniel y Apocalipsis algunos eventos que están ocurriendo a nuestro alrededor están cargados de significado, y son el principio de lo inevitable, de aquello que sucederá. No hace muchos días se ha propuesto al Parlamento Europeo una declaración escrita sobre la importancia y necesidad del domingo como día de descanso para la familia. Nada raro, nada anormal. Para eso están los religiosos y para eso creen, pueden pensar muchos. Sin embargo, otros vemos en estas reuniones el preludio de lo que hemos venido llamando “la ley dominical” que marcará el principio del fin. Una ley dominical que será aprobada, y con el transcurso del tiempo impuesta y, por tanto, obligatoria en detrimento del sábado. Y lo más curioso de todo esto es que el país más influyente y poderoso del planeta tierra es favorable al domingo.

Pero, ¿qué más da sábado que domingo?, ¿es que a Dios le importa eso realmente?, pensarán algunos. Pues si. Cuando Dios habla no lo hace gratuitamente. En todas las Escrituras podemos observar una gran verdad: Dios es muy escrupuloso y celoso de su voluntad. Cuando Él habla espera que el hombre obedezca. Y si el hombre no obedece debe recibir las consecuencias de su transgresión. Ejemplos de esto son, por ejemplo, la desobediencia de Adán y Eva que abrió las compuertas del pecado y de la muerte (ver Génesis 2:16, 17; 5:5); la desobediencia con “premeditación y alevosía” de Acán y su familia al agenciarse algo que estaba totalmente prohibido y al mantener el botín escondido a pesar de las graves consecuencias que ese hecho acarreaba para el resto del pueblo (ver Josué 7:11, 12, 13, 14, 20); la temeridad aparentemente “bondadosa” de Uza que no era levita, y por tanto, no podía tocar el arca del pacto (ver Números 4:4, 5; Deuteronomio 31:9; 2ª Samuel 6:6, 7), la “justificada” acción de Saúl que contravenía la explícita orden de Dios (ver 1ª Samuel 15:17-23). En sentido positivo encontramos el ejemplo de Moisés a la hora de poner en práctica las instrucciones divinas para la construcción del santuario y la realización de sus servicios (ver Éxodo 40:16; Levítico 8:4). Es curioso que Moisés no modificó ni un ápice esas instrucciones. No se le ocurrió “mejorar” la instrucción divina introduciendo alguna corrección de su propia invención. Lo mismo ocurre con Jesús. Él es claro cuando nos dice que los que no entrarán en el reino de los cielos son aquellos que modifican, alteran y “mejoran” sus palabras, a pesar de llamarle Señor (ver Mateo 7:21), porque el cielo y la tierra pasarán, pero sus palabras no pasarán (ver Mateo 24:35).

La Escritura no da lugar a malinterpretar cual es el día de descanso verdadero que Dios ha bendecido y ha santificado y ha dado por señal a su Pueblo para que sepan que él es el Dios Creador. El domingo es un sucedáneo, es un invento humano, una “mejora” (mejor decir manipulación) de la verdad. Manipulación que empezó a ser denunciada a partir del siglo XIX cuando Dios levantó a un pueblo para rescatar algunas verdades que seguían sepultadas bajo los escombros del error y de la tradición.

En este mundo existen dos “eagles eyes”. Uno lleva al error y el otro a la verdad. Unos, los que siguen al “eagle eye” terrenal acabarán persiguiendo, y los otros, los que siguen al “eagle eye” celestial acabarán siendo perseguidos acusados de traición. Es lo de siempre (Caín vs. Abel; Jesús vs. Líderes religiosos de su tiempo; Pablo vs. Judaizantes; Cristianos vs. El poder papal medieval), pero en un contexto diferente. ¿No te lo crees? Al igual que Jesús sólo te puedo decir: “Te digo esto de antemano, para que, cuando suceda, creas” (ver Juan 14:29).

Cuando los poderes fácticos anulen la ley de Dios y la invaliden, entonces habrá llegado el momento para que el verdadero y eterno “Eagle Eye”, actúe. No temas a la acción del “eagle eye” terrenal que te puede quitar la vida, pero nunca la vida eterna (ver Mateo 10:28). No te equivoques y asegúrate bien que “eagle eye” te está dirigiendo.

26, enero, 2009

Rigor Mortis

“El 60% de los más de 340 lugares de culto que hay en la ciudad de Barcelona son de las religiones minoritarias, frente a las 141 parroquias que a día de hoy tiene la Iglesia Católica en la capital catalana, según el registro de lugares cúlticos que ha hecho el Centre Interreligiós de Barcelona (CIB), organismo oficial vinculado al Ayuntamiento, recogido por Ep.
Tras la Iglesia Católica, la segunda tradición religiosa con más lugares de culto abiertos en Barcelona son las iglesias protestantes y evangélicas, con 119.
A estos, hay que añadir los que tienen el resto de tradiciones en la ciudad que se proclaman herederos del mensaje de Jesucristo: 18 salones del reino de los Testigos de Jehová, ocho de las iglesias ortodoxas, cuatro de la Iglesia la Adventista del Septimo Día, dos capillas de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días (mormones) y uno de la Iglesia Cristiana Esenia.”
(ABC. es)

Que el rigor informativo respecto al mundo religioso es algo que brilla por su ausencia es, desafortunadamente, una obviedad. Y una vez más queda demostrado que ese rigor informativo más que vivo y audaz está muerto y es falaz.

¿Cómo se puede decir que los que se proclaman herederos del mensaje de Jesucristo son los testigos de Jehová, los ortodoxos, los adventistas, los mormones y la iglesia esenia? Yo me pregunto, ¿acaso los evangélicos y los católicos no se consideran herederos del mensaje de Jesucristo? La manera de informar y plantear las cosas, en este caso, es realmente desafortunada.

Alguien puede estar pensando: – Bien, ¿acaso es mentira que, como adventista que soy, me sienta heredero del mensaje de Jesucristo y por tanto así lo proclame? El problema no es si eso es cierto o no, sino la intencionalidad de desacreditar a las minorías cristianas que tienen presencia en la ciudad de Barcelona, como creo que es el caso.

No se realiza ningún comentario ni para bien ni para mal sobre católicos o evangélicos. Tan sólo se limitan a dar una información neutra acerca de la cantidad de lugares de culto. Sin embargo, cuando les toca el turno a las minorías cristianas se esgrime un comentario, a mi entender, del todo tendencioso: “…los que se proclaman herederos del mensaje…”. Es una fina manera de desacreditar la veracidad y autenticidad de esas minorías cristianas. Es como si se quisiera decir que estos, los minoritarios, como bien recalca el autor del artículo, son los que se consideran a sí mismos como los únicos, a pesar de que son de “menor número”.

No hace falta recordar a nadie, o quizás si, visto lo visto y leído lo leído, que la iglesia que tradicional e históricamente se ha proclamado como la única y soberana heredera del mensaje y liderazgo de Jesucristo es la iglesia católica. Es la única que se proclama como la sucesora de la iglesia apostólica y son los primeros que se atreven a decir que su líder es el representante de Dios en la Tierra, o como dijera el ínclito León XIII: “Ocupamos en la tierra el lugar de Dios Todopoderoso” (Encíclica, 20 de Junio de 1894, bajo el nombre de “The Great Encyclical Letters of Leo XIII”, p. 304).

Y qué decir de las numerosas denominaciones evangélicas. Todas ellas herederas de un espíritu de reforma y de vuelta a la pureza del evangelio. Todas ellas fruto de mucho sufrimiento, persecución y muerte, que algunos parecen haber olvidado, por causa de la iglesia que precisamente proclamaba y sigue proclamando que es la única, la verdadera, la madre de todas las iglesias, a las que antes llamaba “herejes” y ahora llama “separadas”.

¿Llegará el día cuando la información sobre asuntos religiosos será lo más imparcial posible? ¿Llegará el día cuando los prejuicios personales no nos delatarán? ¿Llegará el día cuando todas las confesiones cristianas serán tratadas con equidad y justicia? Ese día llegará cuando el informador recuerde que toda confesión cristiana que se precie de serlo siempre reclamará ser la heredera del mensaje de Jesucristo. A los demás, incluidos tu y yo, nos toca, siempre que queramos, comprobar si las reclamaciones propias de cada denominación cristiana tienen base bíblica o no.

12, enero, 2009

¿Publicidad preocupante?

Archivado en: Espiritual,Religión,Señales del Fin,Sociedad — johada @ 1:44 pm
“Probablemente Dios no existe… Deja de preocuparte y disfruta la vida”. ¿Cómor? Perdonadme esta osadía literaria y humorística propia del simpático Chiquito de la Calzada, pero es que no podía responder de otra manera tras leer el cartel que “probablemente” (palabra que significa que puede ser que algo sea así pero que no es seguro), circulará por las principales calles de las grandes ciudades españolas.
Hay varias cosas que surgen en mi mente y seguramente en la tuya también, como por ejemplo:
1. La existencia de Dios es algo que no puede ser metafísicamente probada, pero al mismo tiempo tampoco se puede demostrar que no exista.

2. ¿A que Dios hace referencia el anuncio? Al Dios de los cristianos, al Dios de los musulmanes, al Dios de los judíos, al Dios de Stephen W. Hawking (esa mente divina que ideó el Big Bang)…

3. Alguien da por hecho que conocer a Dios es causa de preocupación, y por preocupación debemos entender “fastidio”. ¿Cómo lo saben si no lo han experimentado? ¿Quizás por la experiencia de otras personas religiosas? En ese caso yo tengo en mente a muchas personas ateas que andan o andaban preocupadas. La preocupación no es algo propio de los cristianos y no es mala en sí misma si el objeto de dicha preocupación no es malo en sí mismo.

4. Dios no es malo, sino bueno. Por tanto, preocuparse por Dios no es malo, sino bueno. El problema no está en la existencia de Dios, sino en la interpretación que el ser humano hace de ese Dios.

5. Soy cristiano como ya habréis podido comprobar y, realmente, disfruto de la vida como el que más. Mis “límites morales cristianos” no hacen que disfrute menos de la vida. No hace falta mentir, robar, adulterar, codiciar, blasfemar, etc… para disfrutar de la vida. No es necesario tomar alcohol, drogas, o cualquier sustancia o alimento nocivo para disfrutar de la vida. Quizás el ateo moralista pueda pensar que él tampoco hace todo eso y no es cristiano. ¡¡Muy bien!! Entonces, ¿dónde está el problema? Es más, ¿porqué dicen “no te preocupes”? Intuyo que es por el tema de la perdición eterna y de la salvación eterna. Intuyo que pueda estar haciendo referencia al “chantaje moral” que el creyente consciente o inconscientemente hace al prójimo: “si no crees te perderás y arderás en las llamas del infierno”. Yo, como soy creyente, y no arderé en las llamas del infierno eternamente, no me preocupo. Pongo en práctica lo que dice el apóstol Juan: “En el amor no hay temor (preocupación que te conduce al miedo) (1ª Juan 4:18). Me preocupo y ocupo en ser como Cristo es. Como el ateo, evidentemente, no cree en la existencia de Dios, pues entonces tampoco tiene porque preocuparse. La preocupación, en ambos casos, está de más.

No me preocupa que alguien tome semejante iniciativa publicitaria, y no creo que preocupe demasiado a Dios. Lo que realmente me preocupa no es la incredulidad o ateísmo de otros semejantes. Eso es algo muy respetable. Lo que me “preocupa” o mejor dicho me ocupa es hacer crecer mi fe. Las Escrituras nos dicen: “Tu crees que Dios es uno; haces bien. También los demonios lo creen y tiemblan” (Santiago 2:19). ¡Vaya! Estos si que están preocupados. Y lo están porque saben que están condenados. No niegan la existencia de Dios porque obviamente ellos lo han visto. Por tanto creen, pero esa creencia no les va a servir de nada.

Que pena sería, amigo cristiano que tu, que también crees que Dios existe, compruebes en el día de Jesucristo que tu creencia no ha servido de nada. La sola creencia en Dios no va a salvar a nadie como expone Santiago. Lo que salva es la fe de Jesús, y es nuestro privilegio tener esa clase de fe (ver Apocalipsis 14:12). Vale la pena que nos preocupemos por descubrir esa fe verdadera y la vivamos en nuestras vidas.

No, si al final va a ser que si que nos preocupamos… ¡Dulce preocupación!

3, diciembre, 2008

El peligro de la idolatría adventista

No es extraño que los compromisos con Dios se produzcan cuando uno tiene diez u once años. Por eso, cuando un matrimonio conocido llevó a su hija Melinda (seudónimo) de diez años a una reunión de evangelización a cargo de una de las figuras más significativas de la Iglesia Adventista actual, habían orado para que el Espíritu Santo obrara en su corazón.

La reunión fue un éxito. La “figura significativa” no podría haber estado mejor. Los padres de Melinda aguardaban para ver qué haría la niña al final del mensaje.

Para alegría de ellos, fue la primera persona en levantarse. Avanzó hacia el frente con tanta rapidez que llegó antes de que la “figura significativa” pudiera acomodarse delante del púlpito.

Fue allí cuando le pidió… ¡un autógrafo!

Este hecho no habla en contra de Melinda ni del predicador. Pero es, acaso, un pequeño indicador de que en nuestra iglesia existe la veneración de las celebridades.

Existen otros indicadores. Hace tiempo que los predicadores y pastores locales abandonan el púlpito cuando alguna “estrella” está de visita en la localidad. Como la ubicación geográfica de las “estrellas” se anuncia con antelación, resulta más patente el fenómeno de la congregación itinerante. Existe una tendencia de seguir a los “grandes nombres” hasta donde estén predicando.

Antes de la era del DVD, una organización adventista comercializaba grabaciones de oradores internacionales conocidos. El público tenía preferencia por tres predicadores; podríamos decir tres estrellas. Por una u otra razón, estos tres oradores hace tiempo que han dejado de tener parte en el escenario adventista. Parece que la celebridad los llevó a derribar límites de creencias o conductas.

Años atrás, David Shepherd, un conocido jugador inglés de críquet, fue hecho obispo anglicano de Liverpool. Yo mismo, tal vez encandilado, fui a escucharlo. Llegué justo para ver a Shepherd al frente de una procesión que salía por la nave principal de la catedral, llevando un enorme cayado. Al preguntarle por dicho cayado, realizó un comentario tímido y desaprobatorio de sus ropas de obispo y explicó que el cayado era un símbolo recordatorio de la naturaleza de su “verdadero trabajo”, haciendo un inevitable juego de palabras con su apellido, que en inglés significa “pastor de ovejas”.

En medio de la veneración de celebridades y el superficial mercantilismo religioso que a veces provoca, ¿podríamos utilizar un recordatorio de nuestro “verdadero trabajo” como pastores?

Un grupo de adventistas de Irlanda viajó a Inglaterra para un evento espiritual. Sin embargo, se manifestaron desilusionados “cuando la gente esperaba en fila para conseguir el autógrafo de un orador importante”.

¿Reconocemos esta veneración de las celebridades, mercantilismo religioso, o como queramos llamarlo? A algunos, sin embargo, en lugar de satisfacernos nos produce lo contrario.

¿Recuerdan lo que dijo Jesús cuando Santiago y Juan querían ser parte de las celebridades? En esa ocasión, percibieron claramente que las promociones en el reino de Dios no se obtienen mediante la autopromoción agresiva y que es Dios, y no nosotros, quien determina la distribución de los honores. Esa fue la razón por la que los otros 10 discípulos, que acaso se lamentaron por no haber solicitado los mejores lugares para ellos, se indignaron con Santiago y Juan. Esa fue la oportunidad que Jesús aprovechó para hablar acerca de sus ideas opuestas a las del mundo, respecto de la grandeza y el liderazgo.

“Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad. Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos” (Marcos 10:42-45).

La frase “no será así entre vosotros” se traduce correctamente como “no debe suceder esto entre vosotros”.

La iglesia no debe funcionar de la misma manera que otras organizaciones. Del principio al fin, la iglesia representa una sociedad alternativa donde los primeros son últimos y los últimos primeros. Dondequiera veamos las jerarquías y divisiones que la sociedad humana establece como algo normal, necesitamos recordar: “no será así entre vosotros”.

La Palabra dice que “todos” serán atraídos a Cristo cuando él sea enaltecido (véase Juan 12:32). ¡Esto no puede ser una realidad cuando en su lugar se enaltece al predicador!

Ese “engrandecimiento” inapropiado no es culpa del predicador. Es muy probable que él esté tratando de engrandecer a Cristo. El error se halla en la actitud de los oyentes hacia el predicador.

Jesús fue y es el Hijo del Hombre. Daniel profetizó que llegaría el tiempo cuando “todos los pueblos naciones y lenguas” lo servirían (Daniel 7:14). Y sin embargo Jesús, ese Hijo del Hombre que cumplió la profecía de Daniel, no vino para ser servido sino para servir. Al hacerlo, cumplió otra gran profecía del Antiguo Testamento: el Siervo Sufriente descrito en Isaías 42 y 53: “Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados” (Isaías 53:5).

El modelo de liderazgo servicial de Cristo debe ser imitado. No podemos, por supuesto, imitarlo en su rol específico de ser “rescate por muchos”; sólo Cristo lo hizo y ya no necesita ser repetido. Pero podemos imitarlo en su rechazo completo del interés propio, que lo preparó para elegir la muerte por muchos, antes que la gloria que le correspondía.

Esto requerirá que modifiquemos nuestras actitudes y conducta. No debemos colocar en un nivel prominente a los seres humanos. Idolatrar a los seres humanos los pervierte y los perjudica. Exaltemos a Cristo, y entonces todos serán atraídos.

Cristo tiene el mayor poder de atracción de todos los tiempos. Idolatrar a quienes lo glorifican, sólo puede obstaculizar el magnetismo del Salvador. Jesús no tiene por qué estar a la sombra del predicador. Es el predicador el que debe estar a la sombra de la cruz.

Artículo publicado por David N. Marshall en Adventist World bajo el título de “Veneración de las celebridades”.

1, diciembre, 2008

Crisis y esoterismo

Archivado en: esperanza,espiritismo,Espiritual,Sociedad,vida — johada @ 9:10 am
Este fin de semana pasado se ha celebrado en Barcelona la Feria Magic Internacional. La acogida que estos eventos generan son bastante buenas, ya sea por el morbo que pueden generar los avatares amorosos, o en este caso concreto por la crisis que muchos deben enfrentar. Como dice la noticia: “En tiempo de crisis, comentan algunos profesionales del sector, las demandas sobre trabajo y dinero han superado a la clásica pregunta sobre el futuro en asuntos amorosos.” (www.telecinco.es).
La Biblia es clara en condenar todo tipo de práctica esotérica-ocultista porque Dios deja bien claro que Él no está en todo eso. El siguiente texto deja bien clara la posición divina ante el mundo esotérico-espiritista:

“No sea hallado en ti…quien practique adivinación,, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas…” (Deuteronomio 18:10-12).

El cristiano no está llamado a saber que sucederá mañana o pasado mañana con su vida porque el cristiano está llamado a saber que a cada día le basta su propio afán (ver Mateo 6:34). Es decir, se coherente hoy con tu vivir al lado del Señor y mañana estarás tranquilo. Como bien decía David: “El Señor es mi pastor, nada me faltará” (Salmo 23:1).

Vale la pena notar lo siguiente. El texto no dice “nada me faltaba”, porque este tiempo verbal pasado indica que en el presente me puede estar faltando algo que en el pasado tenía. El texto no dice “nada me falta”, lo cual indicaría que aunque en el pasado me faltó, hoy ya no me falta nada, pero no se me asegura que no me vaya a faltar mañana. El texto dice “nada me faltará”, indicando así que la promesa es segura en todo momento, hoy y mañana.

Jesús lo expresó de esta manera: “No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir…Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?… Considerad los lirios del campo, como crecen… Pues si la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no lo hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis (angustiéis), pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o con qué nos vestiremos? Porque todas estas cosas las buscan con afán los gentiles; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de estas cosas.” (Mateo 6:25-32) En esos tiempos Palestina vivía una cierta crisis. Eran muchos los que no tenían trabajo y por tanto las posibilidades de sustento eran escasas o casi nulas. Las palabras de Jesús a sus contemporáneos vienen a reflejar la seguridad de la promesa de Dios transcrita en el Salmo 23; debido a que “El Señor es mi pastor (mi cuidador), nada me faltará”.

El salmista, en este caso David, sabía por experiencia propia que “no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia mendigando el pan” (Salmo 37:25). El pan podrá escasear, pero nunca faltará, Y cuando escasee debemos estar preparados para enfrentar esa situación de estrechez y escasez con el espíritu que impregnaba al apóstol Pablo: “Sé vivir en escasez, y sé vivir en abundancia; en todo y por todo he aprendido el secreto, lo mismo de estar saciado que de tener hambre, lo mismo de tener abundancia que de padecer necesidad” (Filipenses 4:12). Y el secreto de Pablo era y sigue siendo este: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

¿Cuál es tu situación? ¿Vives en la escasez? ¿Tu futuro laboral no es muy halagüeño? Que tu preocupación no te lleve al pastor equivocado, el esoterismo, sino al Señor, el pastor de los pastores. Dios es el único que puede no sólo solucionar tu presente aquí sino que además te asegura un futuro prospero y lleno de abundancia por toda la eternidad. Y este segundo aspecto, por cierto importante y vital, no te lo puede asegurar, aunque digan que si, ni magos, ni astrólogos, ni adivinos, ni hechiceros, ni ninguna feria mágica por muy internacional que sea.

La manera de ahuyentar la ansiedad y angustia provocada por la inestabilidad social y económica, como ves, es sencilla, y Cristo nos la resume magistralmente con estas sencillas pero abarcantes palabras: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas (trabajo, alimento y vestido) os serán añadidas” (Mateo 6:33).

24, noviembre, 2008

Sola Fe, Sola Gracia, Sola Escritura… ¡Sólo Domingo!

Desde que el Papado, allá por el 1999, firmara un declaración conjuntamente con los luteranos sobre la doctrina bíblica de la justificación (perdón) por la sola fe, bandera de la reforma protestante, han pasado nueve años en los que el ecumenismo (globalización religiosa que llama a un a vuelta al catolicismo romano), no ha parado de extenderse.

Pareciera que la memoria histórica tan necesaria en estos casos se ha desvanecido como por arte de magia. ¿Ya nadie recuerda las atrocidades del medievo? ¿Ya nadie recuerda la Santa Inquisición? ¿Ya nadie recuerda que ese mismo poder que hacía y deshacía a su antojo, tanto a nivel político quitando y poniendo reyes, como a nivel religioso cambiando los preceptos divinos de la Santa Ley de Dios, es el mismo que hoy pone buena cara y pide unas tímidas disculpas a la humanidad por las salvajadas que cometían en el nombre de Dios?

Sé perfectamente que hay sinceros cristianos en todas las denominaciones, incluso en la iglesia adventista… uy perdón, digo en la iglesia católica. Y sé perfectamente que a una iglesia no se la debe de juzgar por las acciones que a título personal hacen sus líderes, porque malos y menos malos abundan por todas las denominaciones religiosas, incluso en el adventismo.

La norma para saber cuando un sistema es falso y está fundado sobre el error es la doctrina que ese sistema pregona. La Escritura establece que la iglesia es “columna y baluarte de la verdad” (1ª Timoteo 3:15). La pregunta es: ¿Sobre que verdad está fundada la iglesia católica? Desde luego que en la de Dios no. Eso lo sabía perfectamente Lutero, y tantos otros que como él levantraron sus voces en contra de la falsedad y el engaño de la doctrina papal. Pero parace que esas voces también han caído en el olvido, incluso, y esto es grave, entre los así llamados protestantes.

Las Escrituras son claras cuando indican que un poder político religioso actuaría durante 1260 años para hacer y deshacer a su antojo (ver Daniel 7:25; Apocalipsis 13:1-10), y ese poder se identifica claramente con el papado. Son muchos los cristianos que se niegan a ver esta realidad (al contrario que Lutero hizo, quien identificó claramente al Papado con este poder político religioso descrito en la profecía). Arguyen que hoy todo ha cambiado, incluso el papado. Que son las más las cosas que nos acercan que las que nos separan. Que no podemos hacer exclusión porque eso no es una actitud cristiana.

Permitidme que haga mención a un detalle importante. No se trata de excluir a nadie ni por su raza, ni por su nacionalidad, ni por su condición social, ni por su religión sea la que sea. Más bien se trata de estar abiertos a la Palabra de Dios y escuchar claramente lo que dice. Y esto es lo que dice:

“Se le permitió infundir aliento a la imagen de la primera bestia, para que la imagen pudiera hablar y dar muerte a todo el que no adore a la imagen de la bestia” (Apocalipsis 13:15).

Es decir, la bestia volverá a tener el control y el poder a tal punto que volverá a hacer lo mismo que ya hizo en el pasado. Curiosamente será un poder político de origen protestante quien infundirá aliento, es decir, quien dará autoridad a la bestia. Con el respaldo del poder político, entonces la bestia hará obligatoria la señal de su autoridad: el domingo. Curiosamente el domingo es el punto en el que siempre han estado de acuerdo, a pesar de que en el pasado el catolicismo recriminaba la actitud hostil del protestantismo hacia el papado utilizando el primer día de la semana como argumento.

“La iglesia cambió la observancia del día de reposo al domingo por la divina e infalible autoridad que le dio su Fundador, Jesucristo. Los protestantes, que pretenden que la Biblia es la única guía de la fe, no tienen justificativo para guardar el domingo. En este asunto los adventistas del séptimo día son los únicos protestantes consecuentes.” (The Catholic Universe Bulletin [El Boletín del Mundo Católico], 14 de agosto de 1942, p. 4).

Pero esto ha cambiado recientemente cuando Juan Pablo II, en la encíclica Dies Dominis, tomó prestados los incoherentes argumentos protestantes para justificar lo que ellos sabían y decían que no podía ser justificado excepto por la siempre “divina e infalible autoridad” que la Iglesia Católica recibió de Dios.

“Sola Fide (Fe), Sola Gratia (Gracia), Sola Scriptura (Escritura)”, rezaba el lema que impulsó la Reforma. Ya se han puesto de acuerdo sobre el domingo, ya no sólo en sentido práctico sino también en sentido teórico, y sobre la fe, por lo menos en sentido teórico. Ahora sólo falta que se pongan de acuerdo sobre la Gracia y sobre la Escritura. Veremos como arreglan el entuerto.

Y mientras tanto, no ignores que Sólo Domingo va ganando adeptos entre las clases políticas norteamericanas y europeas. ¡No te olvides!

Continuará…

11, noviembre, 2008

Los muros de la vergüenza

Archivado en: esperanza,Jesus,Religión,Señales del Fin,Sociedad — johada @ 9:45 am

Ayer en un informativo vespertino ampliaron una noticia que venían emitiendo desde hace unos días y que hacía referencia a los intentos que grupos de subsaharianos, llevan a cabo para saltar la valla que separa la ciudad española de Melilla del territorio del Reino de Marruecos. Esta noticia cíclica, ya que estos intentos se producen con cierta frecuencia, registra imágenes similares de personas harapientas trepando por las vallas ayudados de alguna suerte de pértiga y de escaleras muy rudimentarias y en el lado opuesto a la guardia civil repeliendo la intrusión con material antidisturbios.

La magnitud del drama mundial que se sustancia en estos segundos de televisión , y que nos es servido a la hora de la cena, apenas es comprendido por una sociedad obesa, con colesterol, diabetes y un largo etcétera de enfermedades producto de la sobrealimentación, empeñada hasta las cejas en casa, coche y perrito que me ladre y por supuesto en coma moral.

No nos vamos a detener en este momento a descifrar el quiénes, el por qué o el cómo de la situación de desequilibrio entre ricos y pobres por obvio (el que quiera oír que oiga) y a la vez por complejo ya que el sistema económico de los llamados países ricos promociona una filosofía de vida muy similar al del burro y la zanahoria (el que quiera entender que entienda).

Pero, y aquí es donde nos queremos fijar, el cristianismo sincero, aquél que no pretende más que seguir las pisadas de Cristo, tiene mucho que decir, ya que el cristianismo es la historia de romper muros y de tender puentes. Cuando el Hombre pecó se alzó un muro entre Dios y la raza caída, los muros siempre son cosa del Hombre. Y contra ese muro de separación y contra todos los muros que se han alzado, se están alzando y se alzarán incluyendo los de tipo económico y étnico, el ariete es el mismo: EL AMOR. Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio a su hijo único para que todo aquel que en él crea no se pierda mas tenga vida eterna. Ama a tu prójimo como a ti mismo.

Ama, ama y ama y cuando creas que has amado lo suficiente sigue amando. Si este principio nos guiase no viviríamos rodeados de muros o de vallas de espino como son los prejuicios, el racismo, el maltrato… Si piensas que tu cambio de actitud no se notará, que el mundo debería cambiar pero tú eres como un grano de arena en el desierto, recuerda la máxima que dice: Antes de cambiar el mundo cámbiate a ti mismo. Mientras cambias, mientras dejas actuar a Dios en tu vida y le permites derribar el muro que te separa de Él ya has empezado a cambiar el mundo. Tu familia, amigos, compañeros de trabajo empezarán a disfrutar de alguien portador de paz y de esperanza.

5, noviembre, 2008

Obama presidente

Archivado en: I.C.R.,ley dominical,Política,Sociedad — johada @ 10:10 am
Finalmente lo que se veía venir, al menos por las encuestas y preferencias populares, ha sucedido: Obama es presidente de los EE. UU de Norteamérica. No es mi intención, ni mucho menos mi afición, entrar a realizar valoraciones políticas sobre este hecho (valoraciones que por otro lado estarían fuera de lugar teniendo en cuenta que lo único que podemos valorar de Obama a día de hoy es su campaña y no su labor presidencial). Pero no puedo dejar de expresar que Obama es el triunfo de aquello que entra en la categoría de la “imposibilidad”.
¿Quién hubiera dicho (por no decir “¿¡quién me lo iba a decir!?” [David Bisbal dixit]), que un afroamericano se pondría a la cabeza del país más influyente y poderoso del mundo? Hace 5, 10, 20 y por supuesto 30 años y sigamos retrocediendo en el tiempo, ¡¡nadie!! Martín Luther King proclamó abiertamente un 28 de agosto de 1963 que tenía un sueño. Y ese sueño que visualizaba la igualdad de derechos y privilegios para la raza negra le llevó a la tumba un 4 de abril de 1968. Pero cuarenta años después de su muerte, el sueño de Luther King se ha cumplido en la persona de Obama.

Lo difícil no es soñar, ni siquiera que los sueños se cumplan, sino en cómo se viven esos sueños una vez cumplidos. Parece que, como dicen algunos comentaristas, se ha abierto una nueva era para EE.UU y para el mundo. Una nueva era que, por cierto, empieza con muchísimo talante. Las palabras de McCain son un ejemplo de verdadero talante político y, por tanto, dignas de elogio, ya que lamentó la muerte de la recién fallecida abuela de Barack Obama diciendo: “Tiene que estar orgullosa de haber criado a un buen hombre. Le brindo toda mi ayuda ante los grandes ratos que tenemos por delante” (www. 20minutos.es).

Todo, absolutamente todo, parece un cuento de hadas. Todos están contentos, incluso los republicanos, quienes se consuelan pensando que perder las elecciones ante Obama es un mal menor porque el ganador es “un buen hombre”, tal y como ha reconocido el líder republicano.

La pregunta del millón de dólares (¿o debería empezar a decir ameros?) es, ¿qué sucederá a partir de ahora? Las expectativas generadas en torno a la figura de Obama son, desde mi punto de vista, desproporcionadas e incluso exageradas. No son pocos los que le comparan con Jesucristo; con el Mesías de la política norteamericana, con el libertador de una imagen imperialista y opresora, con el solucionador a todos los problemas sociales, religiosos y económicos.

Permitidme unos momentos de suposición profética (que no un seguro e infalible vaticinio profético de los acontecimientos futuros): ¿Será Obama todo eso para el pueblo norteamericano? O mejor dicho ¿Podrá ser Obama todo eso para todos los estadounidenses? Sólo el tiempo lo dirá. Pero de lo que algunos están seguros es que, de una manera u otra, el Vaticano estará allí para echar una mano o un lingote de oro cuando la quebrantada economía norteamericana lo necesite. ¿Y eso sucederá por altruismo? ¡No! ¡Más bien por estrategia! Un estrategia para conseguir aquello que está escrito en Apocalipsis 13:11-18.

Lo que tengo por seguro es que lo relatado en Apocalipsis 13 no es una “imposiblidad”, aunque muchos crean que si. Creedme, como decía una reconocida marca de ropa y calzado deportivo, y aplicándolo a las palabras proféticas de este capítulo del libro de Apocalipsis: Impossible is nothing!

14, julio, 2008

Situación crítica III: El “dragón”, la mascota preferida de la “Gran Ramera”.

Ver Situación crítica I: El armario.

Ver Situación crítica II: El león.

Apocalipsis es un libro sorprendente. En él encontramos relatados los acontecimientos que vienen desarrollándose en la historia de la iglesia cristiana desde la época de los apóstoles hasta nuestros días.
Los dos grandes protagonistas del libro son… cuatro. El primero e indiscutible protagonista es Cristo y el segundo es Satanás. La gran controversia que se inició en algún momento de la eternidad debido a la rebelión de Satanás contra Cristo es presentada en sus escenas finales. Pero hay dos protagonistas más. No tienen papeles secundarios, sino principales y dependientes de los dos grandes protagonistas. Son, por así decirlo, sus prolongaciones. Por un lado, y asociado a Cristo, la iglesia, que es definida como aquella que guarda “los mandamientos de Dios” (Apocalipsis 12:17; 14:12), y, por otro lado, y asociado a Satanás, la “bestia” o “Babilonia” (Apocalipsis 13:1; 17:1-5), también llamada “la madre de las rameras” (17:5).

Para muchos Apocalipsis es un libro cerrado, prácticamente inteligible debido a la abundante simbología que usa, pero nada más lejos de la realidad. Cada símbolo representa un ente real y tangible, o dicho de otro modo, lo real se esconde bajo un símbolo. Dios no podría haberlo hecho mejor para darnos a conocer la verdad en contraposición con el error. Si Él hubiera utilizado lo real, es decir, el nombre de lo representado por el símbolo, en lugar del símbolo, aquello que es real y denunciado hubiera escapado a tal denuncia simplemente cambiando de nombre. Por esta razón Dios presenta la realidad bajo símbolos, de manera que lo anunciado y denunciado no pueden escapar a tales anuncios y denuncias.

De este modo nos encontramos con una mujer “radiante”. La mujer en Apocalipsis es un símbolo para la iglesia. En este caso la mujer “radiante” de Apocalipsis 12 representa a una iglesia pura que no ha sido contaminada por el error y la confusión doctrinal tan extendida en nuestro tiempo, una iglesia que guarda los mandamientos de Dios y la fe de Jesús, y que ha sido y será perseguida (Apocalipsis 12:17; 13:7). Por otro lado encontramos a otra mujer en Apocalipsis 17, pero ésta no es pura, sino todo lo contrario, es una ramera. La Gran Ramera de Apocalipsis 17 y la bestia de Apocalipsis 13 son símbolos que denotan una misma realidad.

Lo más curioso y sorprendente de todo esto es que esta “mujer”, la Gran Ramera, tiene por mascota a un dragón, que en Apocalipsis es un símbolo para Satanás (ver Apocalipsis 12:9). Efectivamente, la mascota preferida e inseparable de la “Gran Ramera” es el “dragón”. ¿Adivinas quien es la Gran Ramera? Yo no te lo voy a decir, pero con las siguientes pistas no te va a resultar difícil de adivinar.

1. Persiguió durante más de 1000 años (538-1798) a los cristianos que adoraban a Dios según los dictados de su conciencia en armonía con las Escrituras (Apocalipsis 13:5).

2. Esta mujer alberga en su seno doctrinal características propias de otras religiones pertenecientes a grandes imperios que han dejado su huella en la historia de la humanidad, tales como Babilonia, Grecia o Roma (Apocalipsis 13:1-2).

3. En 1798 esta ramera tan peculiar recibió una herida mortal. El general Berthier fue a un pequeño país situado cerca de Roma y tomó prisionero a su líder (por “líder” no quiero decir proxeneta, ya que en este caso no se justificaría tal simbolismo), llevándolo a Valence, Francia donde murió (Apocalipsis 13:3).

4. La herida mortal de la Gran Ramera fue sanada cuando Mussolini le adjudicó una gran fortuna, territorios situados entre “siete colinas”, en el año 1929 en el Tratado de Letrán (Idem).

5. Todos los moradores de la tierra adoraron a la bestia o la Gran Ramera (Apocalipsis 13:4, 8). Esto es algo que ha ido sucediéndose desde ese año y quedó totalmente plasmado en el funeral del antiguo líder de esta mujer tan peculiar hace un par de años.

6. Hace del domingo, primer día de la semana, su enseña y estandarte, su día de fiesta y adoración (Apocalipsis 13:5).

7. Volverá a perseguir en un futuro, como lo hizo en el pasado, a todo aquel que no quiera fornicar con ella, es decir, a quien no se someta a sus postulados erróneos (Apocalipsis 13:7, 11-15).

Cuídate de no caer en los encantos sublimes de la Gran Ramera, porque ¡¡¡su mascota quema!!!

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