Blog Adventista

9, marzo, 2009

Pesadillas

Archivado en: esperanza,Espiritual,Jesus,perdón,Perfeccion,resurreción,vida — johada @ 8:35 am
¿Alguna vez te has despertado sobrecogido y asustado tras haber sufrido el terror de una pesadilla? Y, sin duda, que bien te habrás sentido cuando inmediatamente compruebas que tan sólo ha sido eso, una simple pesadilla. Es cierto que a veces las “simples pesadillas” son lo que caracterizan nuestro descanso por estar viviendo una pesadilla en nuestra propia vida o porque hemos pasado por una experiencia traumática que puede catalogarse como de pesadilla.
Dios desea que nuestro descanso sea dulce y placentero, reconfortante y reparador. Dios desea para nosotros dulces sueños. Eso es, al menos, lo que la Biblia nos dice: “Dulce es el sueño del trabajador” (Eclesiastés 5:12; Cf. Salmo 127:2). También es cierto que en esta vida no todas las cosas nos irán siempre bien. Jesús no nos prometió que nos libraría de los problemas, de las injurias, de las penas, del dolor, etc. No, él nunca dijo tal cosa. Por el contrario, nos aseguró que en este mundo tendríamos problemas (ver Juan 16:33). Pero también nos dice: “confiad, yo he vencido al mundo” (Ibidem).

La victoria de Jesús sobre el mundo fue consumada en la cruz. Allí, en el monte Calvario, suspendido entre el cielo y la tierra, Jesús venció al pecado y a la muerte. Si analizamos la victoria de Jesús podemos darnos cuenta de algo muy importante. Él ha conseguido la victoria sobre dos factores generadores de pesadillas por antonomasia: 1. El pecado; y 2. La muerte (ver Romanos 8:3; 2ª Timoteo 1:10). Y tuvo que vencerlos enfrentándose a ellos y experimentando en su propia carne sus efectos devastadores. El apóstol Pablo nos dice que “al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él” (2ª Corintios 5:21). Es decir, Jesús se sometió voluntariamente a la peor pesadilla que un hombre pueda experimentar para que la humanidad pueda soñar.

¿En qué consistió esa pesadilla? Jesús enfrentó el pecado: la burla, el rechazo, el menosprecio, el ridículo, la soledad, la calumnia… enfrentó el deseo egoísta de gloria y riqueza… enfrentó el deseo de vivir una vida independiente de Dios y el poder que ese deseo innato ejerce en nuestras vidas y que se manifiesta dando forma a la “república independiente de mi mente”, y todo para saber como poder ayudar a aquellos que puedan estar pasando por pesadillas similares. Por eso, Él y sólo Él “es poderoso para ayudar a los que son tentados” (Hebreos 2:18).

Por otro lado Jesús enfrentó y experimentó la muerte, la verdadera muerte, la muerte eterna. La Biblia nos habla de dos muertes: la primera muerte es la que todos tarde o temprano tenemos que sufrir y a la que Jesús denominó como de “sueño” (véase Juan 11:11-14), y la segunda muerte, que corresponde a la muerte eterna en sus consecuencias y que se contrapone a la vida eterna (ver Apocalipsis 20:6; Juan 5:28-29). La muerte de Jesús en la cruz nos libera de la segunda muerte. Es evidente que la muerte de Jesús no nos libra de la primera muerte: los creyentes siguen muriendo todavía en este mundo. Por lo tanto nos libra de la segunda muerte, es decir, de la muerte eterna (ver Hebreos 2:9). ¿Cómo puede ser esto así si él resucitó al tercer día? Porque la muerte eterna tiene que ver más con la experiencia que con un estado, aunque, lógicamente, la segunda muerte no dejará de ser un estado permanente e irrevocable. La segunda muerte, entonces, consiste en decir adiós a la vida y ser consciente, antes de perder la conciencia, de que ese adiós es definitivo. Jesús pasó por esta experiencia que nadie jamás, desde que el mundo es mundo, ha experimentado.

¿Podemos comprender en qué consistió la pesadilla de Jesús? ¿Podemos darnos cuenta de que sólo él puede solucionar las pesadillas que podamos estar sufriendo? ¿Podemos apreciar que nuestras pesadillas son temporales? Jesús nos ha librado ya del imperio de la pesadilla, es decir, del imperio del pecado y de la muerte (ver Hebreos 2:14, 15), y muy pronto podremos constatar esta sublime realidad cuando todos aquellos que murieron en Cristo proclamen: “¿Dónde está, oh muerte, tu victoria? ¿Dónde está, oh sepulcro, tu aguijón?” (1ª Corintios 15:55).

Lo increíble de todo esto es comprobar como muchos nunca comprendieron el amor de Dios manifestado en la cruz, o de lo contrario nunca hubieran impuesto su fe, nunca hubieran asesinado a aquellos que no creían, nunca hubieran hecho vivir a sus semejantes una brutal pesadilla, porque nunca se hubieran comportado como verdaderos “animales” de presa.

Nunca dejes de acudir al pie de la cruz, porque allí encontrarás a Cristo, el amor de Dios. Y mientras te encuentras al pie de la cruz, permite que tu mente sea capaz de visualizar a Jesús ofreciéndote su sueño: perdón, paz, restauración, sabiduría, eternidad… amor.

24, febrero, 2009

FUENTE DE VIDA

Archivado en: agua de vida,victoria sobre el pecado,vida — johada @ 9:50 pm

Manantial de vida es la boca del justo; pero violencia cubrirá la boca de los impíos. Prov. 10:11.

Hablaba poco, y decía mucho. Era el profesor preferido. Casi no sonreía. Siempre serio y circunspecto, se movía despacio, lentamente, como si estudiase cada paso que iba a dar. Creo que hoy, yo subrayaría cada frase dicha por él. Mi profesor era una fuente de sabiduría.

Años después lo encontré de nuevo. Estaba enfermo. Los años habían quebrantado su cuerpo, pero no habían afectado la sabiduría de sus palabras.

Al escribir el devocional de hoy, me acuerdo de mi viejo profesor. La boca del justo es un manantial de vida. El manantial es la fuente de las aguas. Será inagotable mientras recoja las gotas de lluvia que mojan la tierra. Si no llueve, el manantial se acaba. La abundancia de sus aguas es consecuencia de la lluvia que viene de arriba, por tanto, si el manantial tuviese vida estaría mirando siempre a los cielos, consciente de que ellos son el origen de sus aguas.

Es una figura simple, pero profunda. Dios es la fuente de la verdadera sabiduría. Si tú lo buscas todos los días, tu vida se tornará una fuente inagotable. Tus palabras serán agua para el sediento que agoniza en el desierto de este mundo. Tú serás el oasis donde los peregrinos cansados se detendrán para recibir valor, palabras de ánimo y de consuelo. Por dondequiera que vayas serás un manantial de refrigerio y fortaleza.

A lo largo de la vida me he encontrado con personas como mi viejo profesor. Las aguas que bebí de esas fuentes me ayudaron a crecer, y abrieron mis ojos para ver el horizonte sin fin. Fueron instrumentos de Dios para mostrarme el camino.

Bebe hoy de la fuente inagotable que es Jesús, recibe sus bendiciones para ser, a su vez, una bendición por donde vayas, en la jornada de este día. Una palabra tuya, dicha en el momento oportuno y de manera apropiada, puede cambiar el rumbo de muchas vidas.

Puede ser que el resultado no lo veas hoy, pero un día, quién sabe, alguien escriba acerca de ti lo que yo estoy escribiendo acerca de mi viejo profesor.

Que hoy sea un día de victoria: “Manantial de vida es la boca del justo; pero violencia cubrirá la boca de los impíos”.


Pr. Alejandro Bullón

15, diciembre, 2008

¿Y si hoy fuera tu último día?

Archivado en: Espiritual,Jesus,perdón,vida — johada @ 10:01 am
“Mi mejor amigo me dio el mejor consejo. Me dijo que cada día es un regalo y no un derecho dado… Si hoy fuera tu último día, y mañana fuera demasiado tarde, ¿Podrías decir adiós al pasado? ¿Acaso no vivirías cada momento como si fuera el último, dejando las viejas fotos en el pasado, y donando cada moneda que tienes? Si hoy fuera tu último día. ¿Llamarías a los viejos amigos que nunca ves? ¿Perdonarías a tus enemigos? Porque no puedes rebobinar un momento en esta vida, no dejes nada en tu camino porque las manos del tiempo no las puedes controlar.”
Estas palabras introductorias son una traducción (espero que no traición), a la letra de una muy buena canción que puedes escuchar, si quieres. La letra (por cierto, la música también), merece mucho la pena. A uno le viene a la mente las palabras que el mismo Jesucristo dirigió a unos hombre que disputaban acerca de una herencia. Entonces Cristo hizo la siguiente declaración: “La vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee” (Lucas 12:15). Luego les refirió una parábola cuyo protagonista era un hombre que había hecho fortuna y había decidido vivir del “cuento”. El protagonista recibió la siguiente amonestación: “¡Insensato! Esta noche vienen a pedir tu vida. Y lo que has guardado, ¿de quién será?” (versículo 20).

¿Para qué vivimos? Para amontonar dinero, para asegurar futuro brillante a nuestros hijos en el caso de que los tengamos, o para vivir despilfarrando y gastando en cosas que no necesitamos. En estos tiempos de crisis pocos son los que se pueden dar el “gusto” de despilfarrar. Y lo que para muchos sigue siendo un “privilegio”, lo de despilfarrar, para Dios es una maldición.

Aspiramos a vivir bien, a no pasar necesidades y eso es lícito y, por tanto, está bien desearlo porque Dios también lo desea. Pero no debe ser lo único que nos quite el sueño. Si hoy fuera el último día de tu vida, ¿cuantas cosas cambiarías? Si tu vida tuviera un límite, pongamos una semana, ¿cuántas cosas harías y cuantas dejarías de hacer? Todo depende de cuáles sean tus valores. Si tu vida está al margen de la vida de Dios, quizás procurarías obtener algún beneficio personal, como por ejemplo, viajes, comidas suculentas, ocio, entretenimiento, etc. Pero si en tu vida pudieras dar cabida a la vida de Dios, la experiencia que buscarías sería diferente. Sería la de buscar a Dios, poner tu vida en paz y poner paz a tu alrededor.

Se llamaba Pilar. Diagnosticada de cáncer con metástasis su principal anhelo era encontrar respuesta a la existencia humana, y Dios se la dio. La condujo a Su iglesia donde conoció a Su Salvador. Casi un año más tarde de esa trascendente experiencia (mucho más del tiempo que los médicos habían pronosticado para su muerte), murió en paz consigo misma y confiada en la vida que Cristo le devolverá cuando Él regrese en gloria y majestad. ¿Cuántas cosas cambió Pilar? Su carácter afable, su actitud positiva, sus ganas de vivir y ayudar dentro de sus posibilidades, impactaron positivamente mi vida, en unos momentos en los que era difícil que algo que no fuera la fiesta, el rock y el Barça pudiera hacerlo.

Recuerda que nunca sabes el momento. Nunca sabes que es lo que puede suceder mañana. Por eso vale la pena empezar a cambiar ya aquello que deba ser cambiado. Y ya sabes, que desde mi punto de vista, el cambio fundamental debe ser hecho en relación a Dios. Sólo Él, y esto es algo que la canción no dice, puede perdonar tus pecados y borrar tus errores. Sólo Él puede ofrecerte un futuro mejor. No desaproveches la oportunidad de poner tu vida en armonía con la vida por excelencia, Cristo, no sea que eso de: “¡Insensato! Esta noche vienen a pedir tu vida. Y lo que has guardado, ¿de quién será?”, es más, “Y lo que has conseguido por ti mismo hasta hoy, ¿de qué te servirá?”, sea una realidad de la que no puedas escapar.

Recuerda que al igual que el tiempo, la salvación tampoco está en tus manos sino en las manos de Cristo. La buena noticia es que Cristo está esperando con los brazos abiertos a que acudamos a él.

¿Y si hoy fuera mi último día?… Además de hacer todo o casi todo lo que dice la canción, yo y los míos nos hemos puesto en las manos de nuestro Salvador.

1, diciembre, 2008

Crisi i esoterisme

Archivado en: Esperança,Espiritisme,Espiritual,Societat,vida — johada @ 9:38 am
Aquest cap de setmana passat s’ha celebrat a Barcelona la Fira Magic Internacional. L’acollida que aquests esdeveniments generen són bastant bones, ja sigui per la morbositat que poden generar els avatars amorosos, o, en aquest cas concret, per la crisi que molts han d’enfrontar. Com diu la notícia: “En temps de crisi, comenten alguns professionals del sector, les demandes sobre treball i diners han superat a la clàssica pregunta sobre el futur en assumptes amorosos.” (www.telecinco.es).
La Bíblia és clara en condemnar tot tipus de pràctica esotèrica, perquè Déu deixa ben clar que Ell no està en tot això. El següent text deixa ben clara la posició divina davant el món esotèric-espiritista:

“No hi ha d´haver entre els teus… ningú que practiqui l´endevinació, o els presagis, o els auguris, o els encantaments, o els sortilegis; ningú que consulti un esperit, ni mag, ni un ocultiste, ni que evoqui els morts; perquè tothom qui practica aquestes coses és abominable al Senyor, el teu Déu… “ (Deuteronomi 18:10-12).

El cristià no està cridat a saber que passarà demà o demà passat amb la seva vida, perquè el cristià està cridat a saber que “cada dia en té prou amb els seus propis afanys” (Mateu 6:34). És a dir, sigues coherent avui amb el teu viure al costat del Senyor i demà estaràs tranquil. Com bé deia David: “El Senyor és el meu pastor, res em mancarà” (Salm 23:1).

Val la pena notar el següent. El text no diu “res em mancava”, perquè aquest temps verbal passat indica que en el present em pot estar mancant una cosa que en el passat tenia. El text no diu “res em manca”, la qual cosa indicaria que encara que en el passat em va faltar, avui ja no em manca de res, però no se’m assegura que no em mancarà en un futur. El text diu “res em mancarà”, indicant així que la promesa és segura en tot moment, avui i demà.

Jesús ho va expressar d’aquesta manera: “No us neguitegeu per la vostra vida, pensant què menjareu [o què beureu]; ni pel vostre cos, pensant amb què us vestireu… Mireu els ocells del cel: no sembren ni seguen, ni recullen en graners, i el vostre Pare celestial els alimenta. ¿No valeu molt més vosaltres que no pas ells?… Fixeu-vos en els lliris del camp, com creixen… I si l’herba, que avui és al camp i demà anirà a parar al forn, Déu la vesteix així, ¿no us ho farà molt més a vosaltres, gent descreguda? Per tant, no passeu ànsia pensant: què menjarem?, o, què beurem?, o, amb què ens vestirem? Perquè afanyar-se a buscar totes aquestes coses és propi dels pagans. El vostre Pare celestial ja sap prou bé que en teniu necessitat” (Mateu 6:25-32). En aquells temps Palestina vivia una certa crisi. Eren molts els que no tenien feina, i per tant les possibilitats de vida eren escasses o gairebé nul · les. Les paraules de Jesús als seus contemporanis vénen a reflectir la seguretat de la promesa de Déu transcrita en el Salm 23; degut a que “El Senyor és el meu pastor (el meu cuidador), res em faltarà”.

El salmista, en aquest cas David, sabia per experiència pròpia que “no he vist mai el just abandonat, ni la seva descendència mendicant el pa” (Salm 37:25). El pa podrà escassejar, però mai faltarà, i si arribés a escassejar hauríem d’estar preparats per afrontar aquesta situació d’estretor i escassetat amb l’esperit que impregnava l’apòstol Pau: “Sé viure amb estretor, i també sé viure en l´abundor. En qualsevol situació i en qualsevol lloc, estic avesat a anar tip i a passar gana, a tenir de sobres i a fer curt” (Filipencs 4:12). I el secret de l´apòstol Pau era i continua sent aquest: “Tot ho puc en Crist qui em dona forces” (Filipencs 4:13).

Quina és la teva situació? Vius en l’escassetat? El teu futur laboral no és gaire esperançador? Que la teva preocupació no et porti al pastor equivocat, l’esoterisme, sinó al Senyor, el pastor dels pastors. Déu és l’únic que pot no només solucionar el teu present aquí, sinó que a més t´assegura un futur pròsper i ple d’abundància per tota l’eternitat. I aquest segon aspecte, per cert important i vital, no t’ho pot assegurar, encara que diguin que si, ni mags, ni astròlegs, ni endevins, ni mèdiums, ni cap fira màgica per molt internacional que sigui.

La manera de foragitar l’ansietat i angoixa provocada per la inestabilitat social i econòmica, com veus és senzilla, i Crist ens la resumeix amb aquestes senzilles però profundes paraules: “Busqueu primer el Regne de Déu i la seva justícia, i tot això altre (treball, aliment i vestit) us ho donarà de més a més” (Mateu 6:33).

Crisis y esoterismo

Archivado en: esperanza,espiritismo,Espiritual,Sociedad,vida — johada @ 9:10 am
Este fin de semana pasado se ha celebrado en Barcelona la Feria Magic Internacional. La acogida que estos eventos generan son bastante buenas, ya sea por el morbo que pueden generar los avatares amorosos, o en este caso concreto por la crisis que muchos deben enfrentar. Como dice la noticia: “En tiempo de crisis, comentan algunos profesionales del sector, las demandas sobre trabajo y dinero han superado a la clásica pregunta sobre el futuro en asuntos amorosos.” (www.telecinco.es).
La Biblia es clara en condenar todo tipo de práctica esotérica-ocultista porque Dios deja bien claro que Él no está en todo eso. El siguiente texto deja bien clara la posición divina ante el mundo esotérico-espiritista:

“No sea hallado en ti…quien practique adivinación,, ni agorero, ni sortílego, ni hechicero, ni encantador, ni adivino, ni mago, ni quien consulte a los muertos. Porque es abominación para con Jehová cualquiera que hace estas cosas…” (Deuteronomio 18:10-12).

El cristiano no está llamado a saber que sucederá mañana o pasado mañana con su vida porque el cristiano está llamado a saber que a cada día le basta su propio afán (ver Mateo 6:34). Es decir, se coherente hoy con tu vivir al lado del Señor y mañana estarás tranquilo. Como bien decía David: “El Señor es mi pastor, nada me faltará” (Salmo 23:1).

Vale la pena notar lo siguiente. El texto no dice “nada me faltaba”, porque este tiempo verbal pasado indica que en el presente me puede estar faltando algo que en el pasado tenía. El texto no dice “nada me falta”, lo cual indicaría que aunque en el pasado me faltó, hoy ya no me falta nada, pero no se me asegura que no me vaya a faltar mañana. El texto dice “nada me faltará”, indicando así que la promesa es segura en todo momento, hoy y mañana.

Jesús lo expresó de esta manera: “No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir…Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?… Considerad los lirios del campo, como crecen… Pues si la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa en el horno, Dios la viste así, ¿no lo hará mucho más a vosotros, hombres de poca fe? No os afanéis (angustiéis), pues, diciendo: ¿Qué comeremos, o qué beberemos, o con qué nos vestiremos? Porque todas estas cosas las buscan con afán los gentiles; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de estas cosas.” (Mateo 6:25-32) En esos tiempos Palestina vivía una cierta crisis. Eran muchos los que no tenían trabajo y por tanto las posibilidades de sustento eran escasas o casi nulas. Las palabras de Jesús a sus contemporáneos vienen a reflejar la seguridad de la promesa de Dios transcrita en el Salmo 23; debido a que “El Señor es mi pastor (mi cuidador), nada me faltará”.

El salmista, en este caso David, sabía por experiencia propia que “no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia mendigando el pan” (Salmo 37:25). El pan podrá escasear, pero nunca faltará, Y cuando escasee debemos estar preparados para enfrentar esa situación de estrechez y escasez con el espíritu que impregnaba al apóstol Pablo: “Sé vivir en escasez, y sé vivir en abundancia; en todo y por todo he aprendido el secreto, lo mismo de estar saciado que de tener hambre, lo mismo de tener abundancia que de padecer necesidad” (Filipenses 4:12). Y el secreto de Pablo era y sigue siendo este: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece” (Filipenses 4:13).

¿Cuál es tu situación? ¿Vives en la escasez? ¿Tu futuro laboral no es muy halagüeño? Que tu preocupación no te lleve al pastor equivocado, el esoterismo, sino al Señor, el pastor de los pastores. Dios es el único que puede no sólo solucionar tu presente aquí sino que además te asegura un futuro prospero y lleno de abundancia por toda la eternidad. Y este segundo aspecto, por cierto importante y vital, no te lo puede asegurar, aunque digan que si, ni magos, ni astrólogos, ni adivinos, ni hechiceros, ni ninguna feria mágica por muy internacional que sea.

La manera de ahuyentar la ansiedad y angustia provocada por la inestabilidad social y económica, como ves, es sencilla, y Cristo nos la resume magistralmente con estas sencillas pero abarcantes palabras: “Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas (trabajo, alimento y vestido) os serán añadidas” (Mateo 6:33).

26, noviembre, 2008

SED DEL ALMA

Archivado en: agua,Amor,vida — johada @ 9:52 pm

Como el siervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía. Sal. 42:1.

En ciudades como Nueva York o Paris, el agua no es mas simplemente agua, es una bebida de lujo. Con mas de 700 marcas para escoger, la “eau de bouteille” [agua embotellada] puede costar hasta el escandaloso precio de 15 dólares en un restaurante sofisticado, como el Alain Ducase de Nueva York.

En los últimos años, la venta del agua envasada en el mundo ha aumentado muchísimo. Y la industria de aquello que los americanos están llamando “la esencia de la vida”, llega hoy a 7 mil millones de dólares anuales, solo en los Estados Unidos. Todo porque de repente la humanidad parece haber redescubierto los beneficios del agua para la salud.

Está comprobado que las personas beben poca agua. Se calcula que la mayoría de los habitantes del planeta viven crónicamente deshidratados. Cada día, un adulto pierde alrededor de un litro de líquido, y si ese líquido no se repone será prejudicial para su organismo.

El texto de hoy presenta la figura del ciervo, suspirando por las corrientes de las aguas. En las tierras desérticas era común ver las manadas de ciervos, moviéndose de un lugar a otro, buscando un pozo de agua. A veces, el ciervo solitario y perseguido por sus depredadores, quedaba exhausto y lastimado de tanto correr. Entonces buscaba como su último refugio un pozo de agua. El animal descendía la colina y nadaba en medio del agua, tratando de ocultarse de sus enemigos. El agua no era para el ciervo algo opcional, era asunto de vida o muerte.

Pero el salmo de hoy no habla solo del agua, esta hablando de Dios, que es el único ser capaza de suplir la sed del alma. “Mi alma tiene sed de Dios, del Dios vivo”, dice David en el versículo 2.

“Sed del Dios vivo”. Nuestros días están llenos de dioses muertos. Inventamos pequeños dioses, manejables, dirigibles, solo para tratar de engañar la sed del alma. Los llamados: “energía”, “luz”, “fuerza interior”, “aura”. Jugamos haciendo de cuenta que creemos en Dios, pero el Corazón continua sediento.

Como un desierto sin vida, esperando una gota de agua, una palabra de amor, un gesto de ternura, una actitud de cariño.

¡Ah! si el ser globalizado de hoy abandonase un poco sus “grandiosas” conexiones y parase, en su loca carrera, descubriría el secreto de la vida victoriosa del salmista, y también diría: “Como es ciervo brama por las corrientes de las aguas, así clama por ti, oh Dios, el alma mía”.

Pr. Alejandro Bullón

24, octubre, 2008

TODO PASA

Archivado en: planes,vida — johada @ 8:47 pm

Los días de nuestra edad son setenta años; y si en los más robustos son ochenta años, con todo, su fortaleza es molestia y trabajo, porque pronto pasan, y volamos. Sal, 90:10.

¿Conoces la teoría de la pasta dental? Según esa teoría, cuando tú comienzas a usar un nuevo tubo pones porciones generosas en el cepillo de dientes, pero a partir de la mitad, comienzas inconscientemente a poner cantidades menores, porque sabes que te queda poca pasta en el tubo.

Igual sucede con la vida. Cuando somos jóvenes, tenemos la impresión le que la eternidad fuera nuestra. Cuando llegarnos a los años de la vejez, cada momento se torna valioso, porque sabemos que el tiempo está llegando su fin.

La Biblia relata que los primeros seres humanos vivían en promedio unos 960 años. Con la entrada del pecado, el tiempo de la vida se fue acortando. Hoy es raro que alguien pase de los 100 años. El salmista afirma que a los 80 años todo “es molestia y trabajo”.

La realidad es contundente. Tú no tienes todo el tiempo del mundo para utilizar todo lo que quieres; por tanto, es necesario que te levantes temprano diariamente y, después de pasar un tiempo con Dios, trabajes incansablemente en la realización de tus planes.

El otro día, conversé con un hombre de 60 años, que me decía: “Viví, pero no logré nada. Miro para atrás y nada construí. A veces me pregunto si vale la pena haber vivido”. Sí, la vida es breve y fugaz; pero eso, en vez de llevarte al pesimismo o a la autocompasión, debería conducirte a Aquel que permanece para siempre. Es precisamente porque los años “pronto pasan, y volamos” por lo que debemos construir nuestros sueños, planes y realizaciones en la única persona que no está limitada ni por el tiempo ni por el espacio: Dios.

Lo poco, si se ha vivido con Jesús, es mucho. Y lo mucho, vivido sin él, es vacío, desesperación y frustración. No importa cuál sea tu edad, si tú a partir de hoy comienzas a vivir en comunión con el Dios de la eternidad, él te ayudará a hacer en 5 años lo que tú solo no conseguirías construir en toda la vida.

Nunca es tarde para quien cree en Dios. Cada día es un nuevo día. La vida es un permanente comenzar. A despecho de los problemas y dificultades, encara hoy los desafíos, sabiendo que en esta vida todo pasa rápidamente, “y volamos”.

Pr. Alejandro Bullón

14, julio, 2008

Situación crítica III: El “dragón”, la mascota preferida de la “Gran Ramera”.

Ver Situación crítica I: El armario.

Ver Situación crítica II: El león.

Apocalipsis es un libro sorprendente. En él encontramos relatados los acontecimientos que vienen desarrollándose en la historia de la iglesia cristiana desde la época de los apóstoles hasta nuestros días.
Los dos grandes protagonistas del libro son… cuatro. El primero e indiscutible protagonista es Cristo y el segundo es Satanás. La gran controversia que se inició en algún momento de la eternidad debido a la rebelión de Satanás contra Cristo es presentada en sus escenas finales. Pero hay dos protagonistas más. No tienen papeles secundarios, sino principales y dependientes de los dos grandes protagonistas. Son, por así decirlo, sus prolongaciones. Por un lado, y asociado a Cristo, la iglesia, que es definida como aquella que guarda “los mandamientos de Dios” (Apocalipsis 12:17; 14:12), y, por otro lado, y asociado a Satanás, la “bestia” o “Babilonia” (Apocalipsis 13:1; 17:1-5), también llamada “la madre de las rameras” (17:5).

Para muchos Apocalipsis es un libro cerrado, prácticamente inteligible debido a la abundante simbología que usa, pero nada más lejos de la realidad. Cada símbolo representa un ente real y tangible, o dicho de otro modo, lo real se esconde bajo un símbolo. Dios no podría haberlo hecho mejor para darnos a conocer la verdad en contraposición con el error. Si Él hubiera utilizado lo real, es decir, el nombre de lo representado por el símbolo, en lugar del símbolo, aquello que es real y denunciado hubiera escapado a tal denuncia simplemente cambiando de nombre. Por esta razón Dios presenta la realidad bajo símbolos, de manera que lo anunciado y denunciado no pueden escapar a tales anuncios y denuncias.

De este modo nos encontramos con una mujer “radiante”. La mujer en Apocalipsis es un símbolo para la iglesia. En este caso la mujer “radiante” de Apocalipsis 12 representa a una iglesia pura que no ha sido contaminada por el error y la confusión doctrinal tan extendida en nuestro tiempo, una iglesia que guarda los mandamientos de Dios y la fe de Jesús, y que ha sido y será perseguida (Apocalipsis 12:17; 13:7). Por otro lado encontramos a otra mujer en Apocalipsis 17, pero ésta no es pura, sino todo lo contrario, es una ramera. La Gran Ramera de Apocalipsis 17 y la bestia de Apocalipsis 13 son símbolos que denotan una misma realidad.

Lo más curioso y sorprendente de todo esto es que esta “mujer”, la Gran Ramera, tiene por mascota a un dragón, que en Apocalipsis es un símbolo para Satanás (ver Apocalipsis 12:9). Efectivamente, la mascota preferida e inseparable de la “Gran Ramera” es el “dragón”. ¿Adivinas quien es la Gran Ramera? Yo no te lo voy a decir, pero con las siguientes pistas no te va a resultar difícil de adivinar.

1. Persiguió durante más de 1000 años (538-1798) a los cristianos que adoraban a Dios según los dictados de su conciencia en armonía con las Escrituras (Apocalipsis 13:5).

2. Esta mujer alberga en su seno doctrinal características propias de otras religiones pertenecientes a grandes imperios que han dejado su huella en la historia de la humanidad, tales como Babilonia, Grecia o Roma (Apocalipsis 13:1-2).

3. En 1798 esta ramera tan peculiar recibió una herida mortal. El general Berthier fue a un pequeño país situado cerca de Roma y tomó prisionero a su líder (por “líder” no quiero decir proxeneta, ya que en este caso no se justificaría tal simbolismo), llevándolo a Valence, Francia donde murió (Apocalipsis 13:3).

4. La herida mortal de la Gran Ramera fue sanada cuando Mussolini le adjudicó una gran fortuna, territorios situados entre “siete colinas”, en el año 1929 en el Tratado de Letrán (Idem).

5. Todos los moradores de la tierra adoraron a la bestia o la Gran Ramera (Apocalipsis 13:4, 8). Esto es algo que ha ido sucediéndose desde ese año y quedó totalmente plasmado en el funeral del antiguo líder de esta mujer tan peculiar hace un par de años.

6. Hace del domingo, primer día de la semana, su enseña y estandarte, su día de fiesta y adoración (Apocalipsis 13:5).

7. Volverá a perseguir en un futuro, como lo hizo en el pasado, a todo aquel que no quiera fornicar con ella, es decir, a quien no se someta a sus postulados erróneos (Apocalipsis 13:7, 11-15).

Cuídate de no caer en los encantos sublimes de la Gran Ramera, porque ¡¡¡su mascota quema!!!

16, junio, 2008

Dando la lata, salvando vidas

Archivado en: ecologia,Espiritual,vida — johada @ 8:02 am

¿Cuánto tiempo de vida te queda por vivir? Si lo supieras, ¿en qué forma te afectaría? Nuestra vida es limitada, tiene fecha de caducidad. Es cierto que no siempre agotamos esa fecha. A veces, y más frecuentemente de lo que quisiéramos la “lata” se estropea, se malogra o se rompe antes de tiempo, antes de llegar a la fecha de caducidad.

La verdad es que la fecha de caducidad tiene una importancia relativa cuando sabes que Dios ha prometido “darte la lata”. Cuando digo “darte la lata” estoy queriendo decir que Dios ha prometido restaurar tu “lata”, de manera que nunca más se rompa. Vivas lo que vivas aquí, si aceptas a Cristo tu “lata” será indestructible.

Y aquel que ha sido alcanzado y salvado por Dios no tiene otro aliciente que compartir y alcanzar a otros cuyas “latas” son tan efímeras como la suya, por lo menos, hasta que entendió que su “lata” ha sido salvada de la destrucción. No es pesadez, ni fanatismo, ni afán de lucro personal, lo que nos mueve a “darte la lata” con las reflexiones que se publican en esta web, sino más bien el sentimiento de estar en deuda con Aquel que fue tratado como una vulgar y oxidada “lata” vacía.

Jesús fue herido y molido por nuestros pecados (Isaías 53:5). Soportó todo tipo de vejaciones, insultos, humillaciones por salvar nuestras vidas, nuestras “latas”. Esa verdad me mueve a compartir contigo las buenas noticias de salvación en Jesucristo. Esa verdad me mueve a “darte la lata”, porque he visto que tu “lata” también tiene fecha de caducidad.

Y ahora, si quieres tu también puedes buscar a otros y compartir el mensaje de salvación. Tu también puedes “dar la lata de la vida eterna” a aquellos que no saben que sus latas son efímeras y terminarán tarde o temprano oxidadas y destruidas.

Esta sociedad no escatima esfuerzos para promover el reciclaje de los materiales que usamos normalmente, y eso está muy bien, pero de poco servirá eso si no ponemos nuestras “latas” en las manos del Reciclador por excelencia: Cristo. Reciclemos nuestras propias “latas” y ayudemos a otros a ver la importancia y sentir la necesidad de reciclar sus propias “latas”.

23, mayo, 2008

Morir por un sueño

Archivado en: Espiritual,vida — johada @ 8:06 am

El 19 de Mayo del presente año, la página web de Iñaki Ochoa anunciaba que su compañero y él habían llegado a 100 metros de la cima de Annapurna (Himalaya), pero al no encontrar la vía de acceso tuvieron que descender al Campo 4 a 7.400 metros de altura. Una vez en el campamento base, Iñaki sufrió un ataque que le provocó la incosciencia. Durante 5 días han permanecido allí sin poder descender y a pesar de las medicinas que ayer le suministraron, Iñaki Ochoa ha muerto hoy a las 12:30 horas de Nepal (8:45 hora peninsular).

Iñaki Ochoa ha muerto por un sueño, pero nos deja el ejemplo de su coraje, de su entusiasmo, de su tesón por lo que creía, por su sueño: conquistar las cimas más altas del mundo en tiempo record.

¿Cuáles son nuestros sueños? Una casa grande tal vez…, suficiente dinero para pagar todas las deudas y vivir sin preocupaciones…, poder pagar la hipoteca…, mejorar la salud, recuperar a mi esposo o esposa, a mi hijo de la droga, a mi padre, a mi madre…. ¿Cuál es tu sueño hoy?

“Buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas” Mateo 6:33.

Mientras nos afanamos buscando satisfacer las cosas temporales (por que todo pasa) de este mundo, nos olvidamos de buscar lo más importante: el reino de Dios y su justicia. Nos olvidamos de que Cristo ya “murió por nuestro sueño”, pero quizás no nos damos cuenta que no gustar de la muerte eterna es el “mejor sueño” que el hombre pueda desear. Sólo falta que nos demos cuenta que gracias a la muerte de nuestro Salvador, podremos vivir eternamente con Él.

Es bueno realizar nuestros sueños en este mundo siempre, Dios quiere que seamos felices, pero no olvidemos las promesa de Mateo 6, a veces buscamos en los lugares equivocados y cometemos errores fatales que nos conducen a la muerte, y no hablo de la muerte física (que también pudiera ser), si no de la espiritual, de la que no tiene remedio.

Nuestro coraje, nuestro tesón, nuestra lucha, nuestro entusiasmo y nuestras fuerzas deberían estar unidas hacia un único sueño: vivir eternamente al lado de Jesús.

¿Estás dispuesto a “vivir por tu sueño”? ¿Estás dispuesto a encontrar a Jesús en tu vida? Te invito, querido lector a que estudies hoy su Palabra y subas a “la cima del mundo a su lado”.

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